
Lo que desde este blog vengo diciendo desde hace más de ocho meses, por fin, como si fuera la materialización de la amenaza fantasma, comienza a percibirse por los analistas y centros de estudio que hasta la fecha seguían en el limbo, y se han caido del guindo de forma aparatosa.
El presidente del Instituto de Estudios Económicos
IEE, prevé que la economía española crezca un 1,5 por ciento en el presente ejercicio, al tiempo que alertó de que la "estanflación" –estancamiento más inflación– es ya una realidad e porque el crecimiento intertrimestral del segundo trimestre del año ha sido
"cero".
O sea, la temida recesión que es evidente para cualquier analista, economista o profesional del sector,menos para los
sesudos miembros (y
miembras) del Ministerio que dirige (es un decir,...)Solbes.
En estos momentos es que España ha pasado de crecer un punto más que la UE a hacerlo un punto menos.
El IEE también advierte que el año 2008 terminará con un millón más de parados y la inflación se situará en el mes de septiembre en el
5,2 por ciento, cerca de ese
6% que yo vengo anunciando, y que todos(absolutamente todos) bancos e instituciones financieras manejan como escenario real.
El problema, es que Zapatero, como ese bebedor que le tiembla la mano pero que se niega a admitir que es alcohólico, niega la mayor, que estemos en una crisis monumental, y continúa con sus giros lingüísticos y trampas dialécticas.
La última, manifestar que
"tenemos dificultades y problemas, pero España es un país económicamente fuerte". Y preguntado sobre las medidas y acciones a tomar,la respuesta es de traca y denota el perfil del personaje,su altura intelectual y de estadista; "lo importante es que tengamos confianza en nosotros mismos".Tremendo.
Nada de modificar en profundidad la política económica, con medidas dirigidas a potenciar la oferta para garantizar la
creación de empleo, el fortalecimiento de la producción, la potenciación del consumo y la actividad empresarial y competitiva.
Nada. Ni una palabra. Nada de reformas fiscales, como la rebaja del Impuesto de Sociedades por debajo del
25 por ciento , similar a la del resto de Europa, así como la reducción de las cotizaciones sociales. Nada, ni una sóla, triste medida con la que afrontar el derrumbe del sector de la construcción, el cambio del modelo "ladrillo" por crecimiento industrial.
Lo terrible es que esta recesión no escampará,si no que irá a más; aumentará más el paro y la inflación seguirá disparada debido a los repuntes del precio del crudo y el superávit desaparecerá en octubre , acabando el año en déficit público.
julioandradas@gmail.com