martes, junio 09, 2009

Equilibrios en el alambre


Lo avisé en este blog el pasado 15 de octubre del 2008, cuando Zapatero presumía por el mundo de que el sistema financiero español era la envidia del orbe ; hay Cajas con respiración asistida y en una situación crítica.
Desde aquellas calendas mucho ha llovido; se ha pasado por la caida de CCM y por la concesión por el Gobierno de un fondo de hasta 50.000 millones de euros, destinados a inyectar liquidez al sistema financiero,cosa que evidentemente, no se produjo.
Ahora hemos vuelto al punto de partida, y el Gobierno ultima un acuerdo con la oposición para que el Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB) aporte 90.000 millones de euros para salvar el jaque mate.
Y es que como explicaba en ese post del pasado octubre, el sector financiero español necesita entre 70.000 y 90.000 millones de euros para recapitalizarse este año, lo que significa un 7% del Producto Interior Bruto (PIB), y lo que es peor, disparar aún más el déficit y la deuda pública que está ya en límites insostenibles.
La morosidad de las entidades financieras se situará en diciembre de este año en el 8%, desde el 4,27% registrado el pasado mes de marzo, lo que supone casi cuatro veces más que en la misma fecha del año anterior.
Y es que de los 300.000 millones de euros concedidos en prestamos a promotores urbanísticos, gran parte de esa estratosférica deuda, corresponde a las Cajas; y estos son créditos fallidos e impagados.
Volveremos a oir esa melodía tramposa y falsa de que esos 90.000 millones servirán para que el crédito llegue a las familias, autónomos y Pymes, cuando de lo que se trata es de salvar la propia existencia de unas entidades heridas de muerte y que requieren una intervención decidida y sería que comience por la modificación de la Ley Orgánica de Cajas de Ahorros para despolitizarlas y dejar de ser el juguete financiero del virrei autonómico de turno, que hacen y deshacen sin ningún criterio que no sea el político.
Seguimos haciendo equilibrios sobre el alambre.

julioandradas@gmail.com

domingo, junio 07, 2009

La caída de la ceja


El PP ha ganado, en España, las elecciones europeas.
23 escaños frente a los 21 del PSOE; una diferencia cercana al 4%. En el resto de Europa, el centro derecha ha obtenido más escaños que la izquierda. Habrá, por tanto, mayoría parlamentaria de centro derecha para decidir las políticas europeas y tratar de reforzar la debilitada construcción de la Unión.
Victoria importante de la candidatura encabezada por Jaime Mayor Oreja.
No se ha prodigado durante la campaña en cuestiones netamente comunitarias, o no ha trascendido al menos.
Sin embargo, cuando lo ha hecho, ha sido nítido, despojándose de cualquier atisbo de ambigüedad, de demagogia. Se ha mostrado seguro y orgulloso de sus conviciones.
Y ése ha sido su juego ganador: todas las cartas al descubierto.
Resulta esperanzadora la nueva configuración del Parlamento Europeo. No dejará de ser un muro de contención, un dique frente a ciertas atrabiliarias decisiones del PSOE de Zapatero -como ya ha sucedido en alguna ocasión-.
Parece que Europa no quiere socialismo. Menos aún este socialismo trasnochado, desfasado, subsidiador y peronista; freno radical, profundo, seco del desarrollo económico y social, que, también al parecer, sigue imperando fervientemente en las comunidades más atrasadas de España y de la UE: Andalucía y Extremadura.
No. Europa no quiere quedarse distanciada de los más potentes para afrontar los nuevos y globalizados retos y dificultades. No desea convertirse en el reflejo atlántico de los Chávez, Morales, Kirchner, Correa y demás. No desea dejar de ser la anciana venerable para pasar a ser una vieja decrépita.


Es la segunda derrota del PSOE de Zapatero en los últimos meses. Ilusionante.
Ojalá España quiera seguir umbilicalmente unida al ritmo del resto de Europa.
Ojalá sea el inicio del adiós del peor Presidente de nuestra reciente democracia, que no hace sino distanciarnos de ella.
Ojalá sea útil para todos su próxima Presidencia europea, pero que sea lo último que presida. Ojalá.

natpastor@gmail.com

jueves, junio 04, 2009

Atención, planeta Tierra



Ya tengo mi telescopio, señores.
Esta tarde,tras hablar con mis vecinos que están absolutamente entusiasmados,vamos a instalarlo en la terraza del edificio.
Nadie en Vía Venetto se quiere perder el acontecimiento, y el personal hace acopio de gafas, relee los libros de Carl Sagan y hasta hay una porra para determinar cuál es el acontecimiento planetario que nos ha anunciado Leire Pajín.
Mi amigo Flavio apuesta por que en la Luna se verá el rostro recortado de Obama como si fuera la señal que reclamaba a Batman sobre el cielo de Gotham.
Enrico, que es más escéptico, se inclina por que las nubes se alinearán formando los rostros de Barack y nuestro amado Zapatero y que una lluvia de asteroides diminutos conformarán en el cielo la leyenda "la izquierda siempre con los trabajadores".
En las colas del paro la gente sólo mira al cielo esperando que aparezca una señal, un aviso de la buena nueva, pero de momento sólo se han cagado cuatro palomas y poco más.
La expectación es máxima.
Ni el fichaje de Kaká ha conseguido tamaña polvareda y hay quienes tararean la música de "Encuentros en la Tercera fase", no vaya a ser que los dos líderes mundiales vengan acompañados de seres de otros planetas, que ya se sabe que el talante y el progresismo permite abrir fronteras, y a lo mejor en Saturno apuestan tambien por la "ceja".
Atentos al cielo, damas y caballeros.
Como decía Fernando Arrabal en aquel memorable momento con Sánchez Dragó "el milenarismo va a llegarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr".



Lo que queda patente, es que el nivel de frikismo de la clase política al otro lado del río Pecos, en las filas de esa izquierda garbancera, no conoce límites.
No es ya que el nivel sea patético y grotesco en la caterva que conforman sobre todo "la banda del tanga" con la Aido,Chacón, Pajín y resto de la despedida de solteras.
Lo terrible es que mirando al banquillo no hay nada que mejore a esta cuadrilla.
Y en estas manos está el país. O lo que queda de él.

gutisiempre@hotmail.com

miércoles, junio 03, 2009

La ley del silencio



Vivimos tiempos canallas y de emulación.
Si el lunes era Pedro J. Ramírez quien, invocando a Emile Zola con su Yo acuso, denunciaba a quienes han dificultado o tratado de impedir el esclarecimiento del 11-M, hoy ha sido Hermann Tertsch quien ha cargado contra los sindicatos, emulando a Marlon Brando en La ley del silencio.
De hecho los sindicatos portuarios que en la época estaban controlados por los obreros de izquierdas aparecen en la película bajo el mando de mafiosos; algo parecido a lo que ocurre hoy en España
Editorializó en estos términos: "fieles a quien les paga lo que nunca obtendrían de su paupérrima afiliación, no muestran mayor preocupación por el hundimiento de nuestro tejido social, laboral e industrial por toda la geografía española. Su único objetivo hoy parece ser obedecer la consigna de acallar Telemadrid".
Una consigna que, según Tertsch, "han recibido de aquéllos que nos consideran una voz y una opinión intolerable y perniciosa. Por discrepante. De una forma u otra, mediante pago o intimidación, nuestro Gobierno ha logrado que no existan ya prácticamente medios audiovisuales que lo critiquen con la contundencia que sus fracasos, su irresponsabilidad y sus mentiras merecen. Lo hace aquí Telemadrid y algunos otros pocos".
"Diario de la Noche está orgulloso de estar en la vanguardia de esa pequeña plataforma de resistencia tanto a la falsedad como a la indolencia. Estamos pagando un precio alto por hacer frente a esta huelga política. Pero muchos estamos dispuestos a pagarlo aún mayor. Porque creemos que la lucha por la libertad de expresión es el fundamento de nuestra dignidad. Y porque no queremos vivir en una sociedad donde se trate al discrepante como se nos trata a nosotros".
"No tengo ni idea hasta dónde son capaces de llegar aquellos que nos quieren negar la libertad y la dignidad. Por la historia sabemos que el odio al discrepante les ha llevado muy, muy lejos. Pero también sabemos que una sociedad que quiere ser libre es capaz de poner coto a los abusos de una minoría"

Y es que, hoy más que nunca, la libertad de expresión está amenazada en España.


El crítico, el disidente del régimen que pretenden implantar Zapatero y los suyos -como el instaurado por Chaves en Andalucía-, es perseguido, acosado, calumniado o difamado. Se le intenta amedrentar o amordazar bien interponiendo querellas, bien hostigando a través de la instrumentalización política de los sindicatos o bien presionando a los medios en los que prestan sus servicios para que sean puestos en la rue.
Estamos a cinco minutos de la dictadura perfecta, disfrazada de democracia.

natpastor@gmail.com

martes, junio 02, 2009

Yo acuso


Bajo estas líneas se reproduce íntegra la intervención del director de EL MUNDO ayer, en la presentación del libro 'Titadyn'.
Siguiendo el guión del célebre 'J'Accuse' de Émile Zola, Pedro J. Ramírez acusa a los 18 cargos policiales y judiciales cuya actuación ha impedido que se conozca lo que ocurrió el 11-M.





El 10 de enero de 1898, el prestigioso biólogo Émile Duclaux, director del Instituto Pasteur, publicó una carta en el diario parisino Le Siècle con la que abría lo que podríamos llamar el frente científico del caso Dreyfus. Sostenía que se había condenado a un inocente, denunciando la falta de rigor de la instrucción sumarial, la ligereza de la sentencia y la actitud de las autoridades, a las que presentaba encerradas en una cueva para no recibir la luz que podían aportar las pruebas caligráficas, el análisis químico de los documentos o el cálculo matemático de probabilidades.
Aunque sea imposible determinar cuál fue el impulso decisivo, es evidente que este gesto estuvo entre los detonantes de la mucho más extensa y célebre misiva que tres días después Émile Zola publicó en L' Aurore con el título de J'Accuse. Si la ciencia entraba en liza en pos de la verdad, ¿cómo no iban a hacerlo la literatura y el pensamiento crítico?

Ni Antonio Iglesias está al frente de una gran institución pública -aunque méritos no le faltarían para ello- ni yo soy el Pedro Zola que para bien o para mal pintan algunos. Pero, a cambio, su aportación científica a la causa del esclarecimiento de lo ocurrido en Madrid el 11 de marzo de 2004 es mucho más concreta que la de monsieur Duclaux, y yo supliré con constancia y empeño mis menores dones literarios.

En todo caso, desde el momento en que conocí el minucioso trabajo de este químico perfeccionista y abnegado, me pareció que era nuestro deber moral contribuir a divulgarlo para que el mayor número posible de ciudadanos tengan elementos de juicio tan decisivos como los que constituyen sus conclusiones.

Yo no sé lo que ocurrió el 11-M y el trabajo de Antonio Iglesias tampoco lo desvela. Pero sí demuestra que lo que no ocurrió es lo que dice la sentencia, porque en todos los restos de los focos se halló dinitrotolueno y en el único que no había sido lavado con agua y acetona se halló nitroglicerina, dos componentes que están en el Titadyn y no en la Goma 2 ECO. Por lo tanto, es científicamente imposible, químicamente imposible, molecularmente imposible por mucho que lo afirmen la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo que «toda o gran parte de la dinamita [que estalló en los trenes] procedía de Mina Conchita», porque en Mina Conchita había Goma 2 ECO, pero no Titadyn.

La otra gran aportación de este trabajo son los sólidos indicios de la manipulación policial de la investigación, brillantemente realzados por el texto de Casimiro García-Abadillo, que más que un prólogo es una auténtica hoja de ruta del estado de la cuestión. Puede decirse, pues, que gracias a este libro ya sabemos por culpa de quiénes no sabemos lo que ocurrió en el 11-M o, al menos, por culpa de quiénes las posibilidades que un Estado democrático tiene de averiguar la verdad sobre un atentado político de esa magnitud quedaron infamemente disminuidas.

Poner ahora a esas personas en la picota pública no sólo es un acto de justicia compensatoria, sino que constituye posiblemente la última esperanza de reactivar la maquinaria de las instituciones e intentar limpiar -como escribió Zola- «la mancha de cieno» que ensucia nuestra dignidad nacional.

Por eso, igual que hizo él hace 111 años -ojalá nos traiga suerte tan perfecto capicúa-, yo acuso.

YO ACUSO al entonces comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con flagrante incumplimiento de sus deberes profesionales, al transgredir los protocolos sobre recogida y almacenamiento de restos, al asumir unos análisis que no le habría correspondido realizar, al no poner a disposición de la Policía Científica los fragmentos obtenidos en los focos de los trenes, al predeterminar la investigación con la muestra patrón de la Goma 2 ECO de la que presuntamente salió también el explosivo colocado en la Kangoo y al proporcionar al juez Del Olmo, a la Comisión de Investigación parlamentaria y al propio tribunal del 11-M información falsa o gravemente errónea, perjudicando una y otra vez la búsqueda de la verdad de lo ocurrido.

YO ACUSO a la perito química de los Tedax con carné profesional 17.682 de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con flagrante incumplimiento de sus deberes profesionales, al no redactar y entregar a sus superiores un informe por escrito especificando los componentes de la dinamita que identificó en los análisis realizados en el laboratorio de los Tedax durante el mediodía del 11 de marzo de 2004 y al destruir la disolución en agua y acetona de los restos empleados, impidiendo así toda posterior verificación.

YO ACUSO al entonces comisario jefe de la Policía Científica, Carlos Corrales, de incumplimiento de sus deberes profesionales al no reclamar de forma fehaciente la entrega de los restos de los focos de los trenes para su análisis en su laboratorio tal y como era preceptivo.

YO ACUSO al entonces subdirector general de la Policía, Pedro Díaz Pintado, y al entonces comisario general de Información, Jesús de la Morena, de incumplimiento de sus deberes profesionales al consentir expresa o tácitamente que el jefe de los Tedax no entregara a la Policía Científica los restos de los focos de los trenes.

YO ACUSO al general Félix Hernando, responsable de la UCO de la Guardia Civil, de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con incumplimiento de sus deberes profesionales, al transmitir a la Comisión de Investigación parlamentaria, al juez instructor y al propio tribunal del 11-M información falsa o gravemente errónea sobre la investigación de la trama de explosivos en Asturias y el papel de sus confidentes en la misma, y al dar presuntamente instrucciones a su subordinado el alférez Jaime Trigo para que tratara de destruir la nota informativa que demostraba esa falsedad.

YO ACUSO al alférez de la UCO Jaime Trigo de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas al dirigirse al entonces segundo jefe de la Comandancia de Oviedo, Francisco Javier Jambrina, y pedirle, según su testimonio judicial, la destrucción de la nota que dejaba en evidencia a su superior Félix Hernando.

YO ACUSO al actual comisario jefe de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y a sus subordinados Pedro Mélida, José Andradas y Francisco Ramírez de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la manipulación y ocultación de pruebas al «alterar» de «forma inveraz» -tal y como ha establecido la Justicia- un informe pericial que podía contradecir la versión oficial de lo ocurrido, dejando patente que -al margen de la propia trascendencia de dicho informe- existía una consigna política para orientar la investigación en una única dirección.

YO ACUSO al mando de la Policía Científica Alfonso Vega, jefe de la pericia ordenada por el tribunal del 11-M, de entorpecer la acción de la Justicia al poner trabas al trabajo de sus compañeros y al alentar en su propio informe al tribunal las más extravagantes teorías para tratar de justificar la aparición en los análisis de componentes químicos que echaban por tierra la versión oficial de los hechos.

YO ACUSO al juez Juan del Olmo de grave negligencia e incompetencia profesional al permitir la destrucción de pruebas esenciales como los propios trenes, al no asegurarse de que la Policía hubiera cumplido los protocolos establecidos para el análisis de explosivos, al concluir la instrucción sin tan siquiera contar con una prueba pericial de lo que estalló en los trenes, al permitir el incumplimiento de las normas de custodia de las pruebas, al orientar unidireccionalmente las investigaciones y al perseguir con saña sin «ponderación, mesura ni equilibrio» a los dos policías que podían poner en evidencia algunos aspectos irregulares de las mismas, tal y como acaba de establecerlo la Justicia.

YO ACUSO al juez Javier Gómez Bermúdez de negligencia profesional, al incluir en la sentencia graves errores materiales de carácter fáctico en relación al resultado de la pericia de explosivos; de inconsistencia intelectual, al no reflejar en la sentencia las consecuencias lógicas del resultado de la prueba pericial por él mismo encargada; de incoherencia personal, al defraudar las expectativas por él mismo alentadas cuando comunicó a las víctimas que algunos policías irían «caminito de Jerez»; de frivolidad, imprudencia y posible revelación de secretos, al colaborar en el libro de su esposa sobre el juicio, y de manipulación política, al hacer una presentación sesgada, tendenciosa y distorsionada de la sentencia. Vergüenza sobre vergüenza.

YO ACUSO a los jueces Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás de negligencia profesional, al suscribir los graves errores materiales de carácter fáctico incluidos en la sentencia, al respaldar las inconsecuencias del ponente en relación al resultado de la pericia de explosivos y al respaldar pasivamente su presentación sesgada, tendenciosa y distorsionada de la sentencia.

YO ACUSO a la fiscal del caso, Olga Sánchez, y a su superior directo, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, de negligencia profesional e incumplimiento de las obligaciones que se derivan del Estatuto del Ministerio Público al impulsar una investigación unidireccional, ceñida a la conveniencia del Gobierno, y desdeñar el valor probatorio de la evidencia científica mediante expresiones como: «En los trenes estalló Goma 2 ECO y vale ya» o «Da igual el explosivo que se utilizara».

No, no da igual el explosivo que se utilizara porque si, tal y como se deduce del riguroso trabajo del químico Antonio Iglesias, lo que estalló fue Titadyn, es muy probable que algunos inocentes hayan sido condenados y no cabe duda de que hay grandes culpables en libertad, pues nadie ha sido juzgado y condenado por suministrar este explosivo.

No, no vale ya. Por seguir ciñéndome a la estructura e incluso a las palabras literales de aquel artículo de Zola, en cuanto a estos 18 funcionarios públicos a los que acuso, «debo decir que ni les conozco, ni les he visto nunca, ni siento particularmente por ellos rencor ni odio. Les considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí no es más que un medio revolucionario [yo elegiría un adjetivo más modesto, pues, no en vano, la democracia ha progresado en los 111 años transcurridos] de activar la explosión de la verdad y de la justicia».

Zola concluía de forma impactante y melodramática: «Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad que ha sufrido tanto y tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los tribunales y que me juzguen públicamente».

Yo suscribo ese mismo espíritu de lucha por la verdad y, por supuesto, como siempre, asumo las consecuencias de la libre expresión de estas opiniones. Pero, dicho sea con toda franqueza, aspiro a que los juzgados sean ellos.

Yo sólo puedo acusarles ante el tribunal de la opinión pública pero confío en que todos estos indicios, pruebas y argumentos estimulen a quienes están legitimados para ello a iniciar las acciones pertinentes para que todas o al menos algunas de estas 18 personas deban rendir cuentas de sus actos en el plano profesional, administrativo o eventualmente penal. Sólo procediendo contra ellos podremos ahora recorrer el camino inverso de las piedras de Pulgarcito hacia el origen de los hechos y las fuentes de la verdad.

«Así lo espero».


sempietnos@hotmail.com

No se engañen: es la estacionalidad


El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo bajó en 24.741 personas en mayo respecto a abril (-0,68%), registrando su primer descenso mensual en 14 meses. El total de desempleados se situó así en 3.620.139 personas, según el Ministerio de Trabajo.
Visto así el dato, parece una buena noticia y algunos desde el Gobierno Zapatero, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina, lanzan las campanas al vuelo. No es así, y lo explico.
El paro ha dado una breve tregua , si , pero solo temporalmente y por razones puramente estacionales; si se miran las estadísticas oficiales, (las del Ministerio de Economía), el número total de desempleados creció el mes pasado en 88.600 personas una vez corregida la cifra original ,(la que publica el Ministerio de Trabajo) por los efectos de calendario.
Por eso, hay que analizar las cifras desestacionalizadas, para que el análisis puede ser homogéneo y tener una valoración objetiva.
En los meses centrales del año la economía suele crear puestos de trabajo que posteriormente pierde al comenzar y acabar el ejercicio. ¿Por qué?, se preguntarán; pues por que el modelo económico español esta basado en los servicios de hostelería y la construcción.
Si se observan los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo, estos reflejan que tanto la hostelería como la construcción (el Plan E destinado a las obras realizadas por los Ayuntamientos) han podido reducir las listas de desempleo.
En marzo, la tasa interanual de desempleo crecía a un ritmo del 56,7%; en abril descendió hasta el 55,9%, mientras que en mayo el incremento se sitúa en el 53,8%; es decir, se ha frenado la vertiginosa en el aumento del desempleo, lo que no significa que el paro vaya a descender en los próximos meses. En absoluto.


Otro dato que hay que tener en cuenta, y que es realmente preocupante a efectos de ese déficit público absolutamente desbordado, es que el gasto público en prestaciones de desempleo ascendió a 2.638 millones de euros el pasado abril, lo que supone un aumento del 72,2% interanual. Ese es un dato tremendo, que para la mayoría de los analistas pasa desapercibido.
El déficit de la balanza por cuenta corriente, el indicador que mide la evolución del ahorro y del consumo del conjunto de la economía, sigue aumentando de manera alarmante.
Para que lo entiendan: cuando hay déficit en esta balanza es porque ciudadanos, empresas y Administraciones consumen más de lo que se produce y cuando superávit justo lo contrario: se ahorra más de lo que se produce.
Así, mientras en el último trimestre del año pasado el déficit por cuenta corriente fue 22.775 millones de euros (8,1% del PIB), en el 1er trimestre de 2009 alcanzó 23.290,2 millones de euros (8,8% del PIB).
Esto esta intimamente relacionado con la pérdida de competitividad de la economía española dado que al comprar en el exterior más de lo que vendemos, necesitamos endeudarnos con el resto del mundo.
Esta necesidad de financiación es problemática para las entidades financieras españolas que intentan colocar deuda en los mercados, y que ha obligado al Estado a tener que avalarlas.
Esto supone gastar un dinero que no está en las arcas públicas.
Se traslada a las futuras recaudaciones de impuestos y rebajas de prestaciones sociales el pago de la deuda; o sea, al bolsillo del contribuyente.

lunes, junio 01, 2009

PER para estudiantes


El Consejo de Ministros aprobó el viernes pasado la creación de la "beca-salario" por una cuantía de 2.800 euros para estudiantes de grados universitarios y la "beca de mantenimiento", dotada con 1.350 euros, para alumnos en situación de mayor riesgo de abandono del sistema educativo sin titulación.
O sea, que para frenar el fracaso escolar, el más alto de los países de la UE, el gobierno Zapatero recurre a la subvención, a un PER para estudiantes, a mantenerlos bajo dádiva atrincherados en un sistema educativo que fracasa; "estudiantes profesionalizados" que no engrosan las listas del INEM y que, de esta manera, logran maquillar cifras y datos terriblemente negativos.
¿Quién y cómo va a controlar que esas situaciones económicas de las familias son reales y no, como ya sucede aquí en Andalucía, un cajón de sastre donde cabe cualquier supuesto para el fraude?
El fracaso escolar de casi uno de cada tres alumnos españoles, lejos de hacer recapacitar a este Gobierno sobre su errónea política, recurren a la subvención y a seguir instalados en el ‘buenismo’, con corrientes pedagógicas que fracasaron anteriormente en otros países.
Ante esta situacion, hay que
restablecer la disciplina entre el alumnado, devolver al profesor su autoridad y la necesaria implicación de los padres, como claves del éxito.
Las leyes implantadas a golpe de mayorías parlamentarias han sido ataques contundentes contra la calidad, el prestigio y la libertad, auténticos pilares de todo sistema educativo que se precie, y lo más grave, sigue sin darse soluciones al tremendo número de abandonos de la escuela sin la titulación mínima; al alto índice de caso de violencia en las aulas; a la desesperanza de los educadores ante la infravaloración de su tarea.
Hay que
restablecer la disciplina entre el alumnado y elevar el nivel de calidad, tomando como canon de medida a los alumnos bien dotados y motivados.
Devolver a los profesores la necesaria autoridad, que nunca debieron haber perdido y aumentar la comunicación y colaboración entre padres y profesores para buscar los mismos objetivos educativos. En la educación deben involucrarse la familia y la escuela en un clima de cariño, pero también de exigencia, para ayudar a los alumnos a no dejarse arrastrar por un hedonismo que incapacita para el esfuerzo.
Medidas como éstas, y no el recurrente uso de la subvención al más puro estilo peronista, sacarán nuestro sistema educativo de la profunda sima en la que se encuentra.

natpastor@gmail.com