No siempre van a ser luctuosas las noticias (mención especial a los pescadores cuyas vidas arrebató la mar gaditana; o los fallecidos en el incendio de su empresa; hasta siempre Pavarotti...). Hoy hemos podido ver unas imágenes que parecían sacadas de un capítulo de House, pero no, habían sido tomadas en un quirófano del hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
Escalofriantes, emocionantes, increíbles. La medicina ha logrado mejorar considerablemente las condiciones en que vivirá María, la niña que, siendo feto aún, fue sometida a una arriesgada y compleja intervención destinada a paliar las secuelas que su espina bífida tendría en su físico . Ya ha nacido y, a pesar de que haya que esperar a ver su evolución, parece que estamos ante un exitoso logro. Enhorabuena al equipo médico; enhorabuena a los padres.
Es la parte positiva de la sanidad pública. Paradójicamente, dentro de la propia sanidad pública andaluza se ha estado subvencionando a Bernat Soria -hoy ministro de Sanidad- para que llevara a cabo ¿investigaciones? (nunca se publicaron informes, ni artículos, ni conclusiones) en materia de clonación, experimentos con células madre embrionarias.
Gracias a este equipo, repito, de la sanidad pública andaluza, por el testimonio de cumplimiento del juramento hipocrático que han ofrecido.
Lástima de fondos dilapidados en jugar a ser Dios, habiendo tantos campos de la medicina que los requieren perentoriamente para poder seguir estudiando las causas de enfermedades ciertas y reales que nos aquejan, o soluciones o paliativos de las mismas, o para mejorar los medios -insuficientes, siempre- personales, estructurales y técnicos reclamados a viva voz tanto por los profesionales de la medicina como por los contribuyentes.
¿O no le alegra más a Chaves, a Soria, a Salgado y a tantos otros la noticia de María que la que pudiera resultar de mezclar células humanas y animales, haciendo mitología?. Quizá entre los políticos debería existir una suerte de juramento hipocrático, que no hipocritaco, que los obligara a cuidar especialmente la distribución del presupuesto de Sanidad.

