
Esto no es un post sobre fútbol, que quede claro.
Lo dejo negro sobre blanco,sobre todo, por aquellos seudo "intelectuales" de tres al cuarto - que los hay ...-, que consideran que el fútbol no merece ser tratado ni valorado como algo más que once ridículos sujetos en pantalón corto corriendo detrás de un balón.
Pobre gente.
Dicho esto, aclarado el concepto, especifico que esta entrada va sobre antagonismos.
Sobre antagonismos incluso cainitas.
Los Duelistas, la ópera prima de Ridley Scott, se basa en un relato corto de Joseph Conrad que nos traslada a la Europa de principios del siglo XIX y nos enfrenta a una historia llena de rencores y de personajes obsesivos.
Narra con maestría, un eterno duelo entre sus protagonistas , dos oficiales del ejército de Napoleón Bonaparte. Corre el año 1800 y un soldado pendenciero y aferrado a ese concepto hoy en desuso como es el honor, un tal Ferraud, sintiéndose ofendido por otro hombre de su misma hueste, Armand D'Hubert, retará a éste a un duelo a muerte con espada. En realidad, la ofensa puede parecer que no es tal, ya que se trata de una mera nimiedad, un puro trámite castrense que el retado estaba llevando a cabo debido a una orden directa de sus superiores. Pero para Ferraud es una ofensa inadmisible que exige reparación y que llevará a estos dos personajes a enfrentarse, cara a cara, a lo largo de más de veinte años.
Si Guardiola y Mourinho son algo así como la "verdad revelada" y el "lado oscuro"; si uno mea colonia desde la impostura y el otro dice verdades como puños ; si uno parece que va a levitar en cualquier momento y el otro está en permanente guerra contra el mundo, como un outsider que se rebela contra el orden impuesto, simplemente es que asistimos a un duelo de antagonismos.
Si Rajoy lucha contra una herencia envenenada, un país hundido,cinco millones de parados y colas en los comedores de Cáritas, Rubalcaba juega ser ese Rasputín taimado que además de ser responsable directo del caos, ejercita la demagogia de culpar al bombero por tratar de apagar el incendio.
Son duelistas que se persiguen allá donde hay un cruce de caminos, una eliminatoria de Champions, unas elecciones andaluzas o generales. Es el antagonismo secular de dos posturas contrapuestas, dos maneras de ver el mundo y la vida misma.
Joselito o Belmonte, monarquía o república, derecha o izquierda, Madrid o Barça... duelistas eternos que se retroalimentan, que se miran con odio y desconfianza desde un lado de la frontera donde han trazado una linea imaginaria -que en caso de ser traspasada -, desata las hostilidades.
La vida está llena de duelistas.
natpastor@gmail.com








