
Ayer fue otro dia de vértigo en la Bolsas europeas. Asistimos a los temblores que afecta a los países más débilitados de la UE ante la evidente imposibilidad de Grecia de hacer frente a sus pagos pendientes. El pánico se instauró por momentos y las primas de riesgo se situaron en niveles realmente peligrosos. En el caso de España, el Ibex perdió otro 3,41% y la prima subió hasta los 360 puntos básicos a pesar -incluso- de la ingente compra de deuda por parte del BCE que preside el abatido Trichet.
Ya dijimos en este blog, que el hecho de que Zapatero convocara las elecciones generales con cuatro meses de adelanto ha sometido a España a una parálisis legislativa que nos tiene atados de pies y manos. El Gobierno ha renunciado a finiquitar las reformas clave para la economía, y afianzar así la credibilidad en los mercados por mero interés electoralista, por hacerle la campaña suave a Rubalcaba y el caldo gordo a los sindicatos.

En esta tesitura los bandazos son contínuos y desconcertantes. El último esperpento que mina nuestra ya exigua credibilidad es la intención de retomar el Impuesto sobre el Patrimonio que tienen previsto aprobar en el Consejo de Ministros de este viernes.
Como mediad económica, obviamente , es una filfa ; pero si sirve a las pretensiones electorales de Rubalcaba, que busca acercarse mimosamente a la extrema izquierda y a los #perroflautas.
Y toda esta verbena mientras Grecia baila en el filo del alambre de la suspensión de pagos.
Ya dijimos aquí que o se amputaba el miembro enfermo o la infección sería un "efecto dominó" demoledor.
Sarkozy, Merkel y el diletante Trichet manejan un escenario que contempla varios epílogos para el país heleno ; desde la quiebra, a una reestructuración más o menos consensuada con el FMI, pasando por nuevos rescates a los que se opone Merkel.
Sea lo que sea, los mercados esperan el desenlace con las fauces abiertas dispuestos a engullir las piezas más sabrosas.Y España es una de ellas.
Con el añadido importante de estar en manos de un Gobierno interino presidido por un Zapatero que se va y a las órdenes y caprichos de un Rubalcaba que sabe que va a perder las próximas elecciones, sí o sí.

No es de extrañar en este panorama, que la agencia Moody's advirtiera ayer que España va acumulando despropósitos para la tercera rebaja de su calificación de solvencia en un año.
Otro récord que añadir al balance de Zapatero.
Si Moody's concreta su amenaza de recortar el rating de España a AA3 -en las antípodas de la triple A máxima...-, será debido al déficit de las comunidades autónomas y a la falta de medidas de ajustes a las que Zapatero se comprometió.
Mientras, la música de la orquesta del "Titanic" sigue tocando y Grecia tiene un mes de margen antes de que deje de pagar los sueldos de sus funcionarios y las pensiones de sus jubilados...
julioandradas@gmail.com










