sábado, septiembre 14, 2013

De Tiberio a Del Bosque



"El alma resentida, después de su primera inoculación, se sensibiliza ante las nuevas agresiones. Bastará ya, en adelante, para que la llama de su pasión se avive, no la contrariedad ponderable, sino una simple palabra o un vago gesto despectivo; quizá sólo una distracción de los demás. Todo, para él, alcanza el valor de una ofensa o la categoría de una injusticia. Es más: el resentido llega a experimentar la viciosa necesidad de estos motivos que alimentan su pasión; una suerte de sed masoquista le hace buscarlos o inventarlos si no los encuentra"

Gregorio Marañón.  Tiberio: historia de un resentimiento


Marañón le dedicó a la figura del emperador Tiberio uno de sus libros más interesantes : una teoría del resentimiento. Lo que pretendía Marañón con su obra, no era tanto contar la vida de Tiberio como sí esbozar las raíces de su resentimiento y, sobre todo, elaborar una teoría general del resentimiento como pasión dañina.

Desde su salida del Madrid en 2003, Vicente del Bosque no ha dejado de regurgitar bilis y alimentar su resentimiento contra Florentino Pérez. Vaya por delante, que Del Bosque tenía el derecho a sentirse herido, pero no a supurar inquina tan sobradamente como para manchar su bien ganado prestigio de hombre ponderado, y hacer un ridículo que sólo sus más recalcitrantes palmeros pasan por alto.

 "Esa fue una maldad de lo que más dolido estoy", dijo Del Bosque. "No sé si provino del propio presidente o vino de la gente, de la corte que lo rodeaba. Es, sinceramente, de las que más dolido estoy. Pero es que no se han quedado ahí, han seguido largando, largando en privado. Tenemos conocimiento de que lo han hecho", declaraba en una entrevista Del Bosque en 2009, ¡¡seis años después de su salida del Madrid!!.

Lejos de pasar página, Del Bosque ha ido retroalimentado su rencor hasta el punto de renunciar a recoger la Medalla de Oro del Real Madrid.
El Marqués no ha superado su salida del club de Chamartín, si no al contrario, ha ido acumulando agravios en una enfermiza obsesión que camufla bajo ese buenismo falsario trufado de hipocresía.

"Al resentido - decía Marañón en su obra sobre Tiberio-  le escuece el recuerdo atroz de una impotencia, hay en su psique la huella lacerante de una inhibición, ese instante de cobardía inmutable ante lo que alguna vez oprimió y dejó una secuela de humillación". 

Nietzsche veía en el resentimiento una debilidad de la voluntad, que merced a la imposibilidad de responder vigorosamente a lo que ofende o intenta vulnerar, termina por crear en el sujeto una “interioridad” de encono.

Aunque ese encono esté - a veces -, escondido bajo un manto bonachón impostado.

 natpastor@gmail.com

7 comentarios:

MAMUMA dijo...

El carozo de Valdano dijo en su día que:
Del Bosque no daba imagen al club",
No sabía yo que un entrenador tenía que ser modelo.

José Luis Valladares Fernández dijo...

El análisis que hace Marañón del resentimiento es magistral. Si viviera hoy don Gregorio no necesitaba acudir a un período tan remoto de la historia para realizar ese estudio. Hoy utilizaría, sin lugar a dudas, la figura patética de Rubalcaba. Cada gesto, cada palabra que pronuncia deja traslucir un resentimiento mucho mayor que el del Selecionador Nacional, aunque también.

Saludos cordiales

Trecce dijo...

Efectivamente, meterse en esos jardines le hace poco bien a Del Bosque y a su propio prestigio. Otras persona, antes y después que él, han pasado por tales tragos y seguirán pasando, seguramente a muchos de ellos les parecerá injusto el trato que con ellos tuvieron, pero algunos no se olvidan de que en ese mundo tan mercantilizado del fútbol de élite, casi todos ellos llegaron a ser entrenadores de un gran club en sustitución de otra persona a la que había echado antes.

Óscar dijo...

Según lo cuentas, Natalia, se vislumbra claramente que el resentimiento de Del Bosque, que tú misma puedes llegar a entender como bien apuntas, no es con el Real Madrid, sino con la figura que representa el presidente de la entidad. Persona física. El mismo que le quiere dar una medalla en años de éxitos de la Selección, pasando por alto que le echó del Real Madrid, después de 30 años!!! porque después de comerse el marrón del primer equipo y ganar todo lo que pudo, le dio la patada por ser "perfil bajo" ¿?
La interpretación de que el feo se le hace al club y no a Florentino es tan subjetivo como pensar que cuando se fue Mourinho y dijo que sus pasiones eran Inter y Chelsea lo hacía para ningunear al Madrid (o al presidente, o a los piperos, o a...).
http://www.abc.es/deportes/futbol/20130603/abci-mourinho-pasiones-chelsea-201306031707.html

Me ha gustado cómo lo has escrito, muy bien traído el tema.

Enhorabuena por la bitácora.

Saludos,

Óscar

Juan Belmonte dijo...

Un hombre de bien, que no duda en que la base de la selección sea del FC Barcelona porque son los mejores, que ha conseguido una imagen de España inmejorable, que no es prepotente ni orgulloso, ese hombre, por muy madridista que sea, choca con el aficionado al Real Madrid medio, faccista,chulo y desagradable. No es ningún deshonor para don Vicente tener de enemigos a esa ralea

Zambullida dijo...

Me impactó la lectura de la biografía de Tiberio. Me gustan mucho los libros de Marañón.

Natalia Pastor dijo...

Belmonte:

¿"El aficionado al Real Madrid medio, fascista,chulo y desagradable"?.

O no se ha leido el artículo y toca de oido en plan la flauta de Bartolo, o tiene usted una empanada mental y de conceptos importante.