domingo, junio 05, 2011

Un minuto de gloria





“En el futuro, todos seremos mundialmente famosos durante 15 minutos”
.
Esta frase, pronunciada en 1968 por Andy Warhol, se convirtió en toda una realidad con la implantación generalizada primero de la televisión y luego de Internet. La frase evolucionó hacia el “minuto de gloria” que es como más se usa en la actualidad.

El Príncipe Felipe, acompañado por su esposa, se encontró a las puertas del Palacio Baluarte de Pamplona a una joven que reclamaba un referéndum para decidir si España debía tener una Monarquía o cambiar a una República.

El heredero se enzarzó en una conversación en la que se limitó a afirmar que él cumple con sus deberes y que la Constitución contempla el cambio, algo que para la joven no era suficiente. En plan "59 segundos", pero con los escoltas de testigos mudos por si el "debate" se encrespaba y la joven mutaba en Maria Antonia Iglesias poseida por Belcebú.

El Príncipe, cansado de la conversación se marchó con un "has conseguido un minuto de gloria", algo que la joven dijo que no pretendía. Surrealista.

Cuando la monarquía desciende al debate en la rue, sobre asuntos como estos, es que se están perdiendo los papeles. Y de pérdida de papeles, de la prevención al menos, va la prohibición expresada por la Casa del Rey, informando que se negará el acceso de los redactores en aquellos actos que tengan exclusivamente cobertura gráfica a partir del lunes próximo.

La medida llega después de que esta semana se difundiera un vídeo que mostraba el enfado de el Rey por el tratamiento de algunos medios de comunicación sobre su estado de salud. Vale.



Como diría aquel personaje de Cortazar, "encerrad al abuelo, niños, que vienen visitas".
Da esa sensación al menos ; que a S.M. no se le caliente la boca no vaya a terminar diciendo que es republicano, que cosas más raras se han visto...


gutisiempre@hotmail.com

31 comentarios:

victoria eugenia dijo...

Gracias por poner estos vídeos tan representativos del panorama que tenemos. Muchos saludos.

Preste Juan dijo...

¡No había visto el vídeo del príncipe Felipe! ¡Me ha sorprendido mucho!
Has creado una entrada muy interesante. Felicidades.
De todas formas, habrá que esperar a la muerte (que no le deseo) de Juan Carlos I para ver si en España se genera un movimiento con la suficiente fuerza como para saber si el país es monárquico, o simplemente fue "Juancarlista".

CAPITAN TRUENO dijo...

No recuerdo qué estadista norteamericano dijo en cierta ocasión: "En política no existen las casualidades, y si aparece alguna, es que está muy bien preparada".
Del Rey te puedes espertar cualquier borbonada, para bien o para mal.
Y del principito, cualquier republicanada.
Y si no, ¿a qué viene ponerse a discutir con una exaltada?.
Eso solo indica dos cosas, y ninguna de ellas buena: o no sabe estar y comportarse; o estaba preparado.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Creo que somos muchos los desengañados con esto de la monarquía. No veo porque debería posponerse un referendum sobre el tema hasta una muerte. Podría hacerse hoy o nunca, ESO es lo que yo no sé por qué sí o por qué no. Pero de hacerse, yo votaría NO a la monarquía, sin tener nada claro lo de cambiarlo por esas figuras - presidentes de Repúblicas - forzósamente. Como el Senado, parecen prescindibles y otros gastos evitables.

Pero, claro, es que yo quisiera un ESTADO DE MÍNIMOS INDISPENSABLES.

Clandestino dijo...

Ya tenemos un precedente cuando Mr. Jeb Bush, hermano del Presidente USA, tuvo a bien "visitar al rey de la republica española". En todos los sitios cuecen habas en esto de los patinazos y resbalones.

En cualquier caso sería más recomendable tener claros algunos conceptos desde una objetividad que impida dejarnos llevar por el subconsciente y la mano de la visceralidad hacia el descontrol de los sentimientos. O tenemos sistema o no lo tenemos. No podemos pagar un sistema de lujo y boato, para uso y disfrute del crimen organizado en el estado robando y corrompiendo hasta convertirlo en un pudridero. Criticar fallos clamorosos del sistema no es estar contra el sistema, sino contra el cáncer que acaba con él.

No tengo nada contra la monarquía constitucional, como parte del sistema, pero me opongo frontalmente a que sea un nido de criminales y a que el cargo político de la Jefatura del Estado, suponga un coladero garantizado para el crimen organizado en el estado. O es Jefe del Estado o no lo es. Lo que no puede ser es el perro del hortelano, que ni come ni comer deja.

Según el 'sistema', el rey no es soberano, sino súbdito de la soberanía nacional articulada en la Constitución a cuyas garantías se debe como rey, como Jede del Estado y como Jefe Supremo de las FF.AA. Si ostenta un cargo público, automáticamente es servidor público y como tal debe ejercer o someterse en su delito al ámbito jurídico por omiso y prevaricador, toda vez que la Constitución blinda a la persona del rey, pero no al político ni al militar.

Entonces cuando el Príncipe Felipe muestra públicamente su lealtad al sistema, debe saber que su padre el Jefe del Estado, es un omiso y traidor al sistema y a la nación a la que el sistema debe total amparo y Justicia. La verdad es para todos. No lo es para la conveniencia de unos y el despojo para los demás.

"El hombre que no teme a las verdades nada tiene que temer de las mentiras". Thomas Jefferson.

Natalia Pastor dijo...

Victoria Eugenia:

Es lo que hay. Desgraciadamente.

Natalia Pastor dijo...

Preste Juan:

Gracias.
Desgracidamente el valor de unidad que representa la corona, se ha ido diluyendo en los últimos tiempos entre los silencios del Rey ante situaciones graves - Estatut de Cataluña- o avalando la gestión de Zapatero en unas manifestaciones sorprendentes -por tratarse de quien es- y que resultaron muy desafortunadas.

Natalia Pastor dijo...

Capitán Trueno:

Yo no me imagino a la Reina Isabel de Inglaterra poniéndose a discutir en la calle con una individua la cuestión "Monarquía/República".

Cuando desde esa institución se desciende al barro, es que algo falla.

Natalia Pastor dijo...

Carlos Fdez Ocón:

Algo falla en la institución, cuando desde la calle se percibe una fragilidad manifiesta no sólo en salidas poco afortunadas como la del Rey, si no cuando el Principe se pone a discutir en la calle con una sujeta que grita ¡Viva la república!.

¿Ha cambiado España desde 1975 hasta hoy?.Evidentemente.
Lo que no estoy tan seguro es que -viendo la evolución de los acontecimientos en esta España de taifas seudofederal-, la monarquía tars la muerte del Rey tenga visos efectivos de continuidad.

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Totalmente de acuerdo con tu comentario.
Si hay algo que poner en el debe de la gestión deel Rey en estos últimos años,ha sido su dejación ante asuntos gravísimos como han sido la aprobación del Estatut catalán o su complacencia manifiesta ante Zapatero cuando negociaba con ETA, mientras las víctimas se manifestaban en las calles.

Ese alineamiento de la Monarquía hacia la izquierda -amén de suicida y que rompe el principio de neutralidad-, incurría en algo más grave a mi juicio : el que esa política de Zapatero y del Gobierno socialista no sólo ponía en peligro la unidad nacional , si no que se facultaba a claudicar ante los asesinos de 1.000 españoles en aras de una paz falsa.

Y eso está en el debe del Rey, en su función de Jefe del estado y garante de la Constitución y de la unidad nacional.

Candela dijo...

Vi ayer el video del Príncipe y, la verdad, me parece patético que no sirva ni para "saber estar", eso puede hacerlo un famosillo de tres al cuarto pero no un miembro de la realeza.

En cuanto al padre, creo que el veto se debe a que la arterioesclerosis hace estragos e, igual que se le escapó esa grosería, se le pueden escapar más cosas, por eso han decidido controlar las entrevistas.

No soy monárquica pero, en principo, no me molesta que exista la corona; pero si es así lo mínimo que se les debe exigir es neuralidad y formas. La corona española carece de ambas cosas.

Stop dijo...

Me parece que nada le iría mejor al P$OE que poder entrablar un debate sobre Monarquía o República. En eso tienen todas las de ganar y podrán distraer al personal de los temas importantes, vitales, que realmente ni se tocan, ni se solucionan.

La corona me parece patética, pero no es un problema. El verdadero problema es la clase política. La corona, por el momento, tanto da. Lo inquietante del asunto sería que de una forma milagrosa apareciera alguien que políticamente quisiera cambiar toda esta pobredumbre que padecemos y entonces la Casa Real sacara pecho y alzara la voz cuando hasta el momento nada ha hecho para evitar la destrucción de España. Eso sí que sería la puntilla final. Mientras no lo hagan... hay temas más importantes. Saludos.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Querida Natalia:
¡Me ha encantado este post por la ironía tan inteligente con la que está escrito!
¡Pero esto que explicas es censura pura y dura, impensable en las monarquías de otros países!
¡Hay que ver como se ha "popularizado" Felipe, culpa de Letizia, supongo!
Un abrazo
Asun

Natalia Pastor dijo...

Candela:

Es absolutamente surrealista y sintomático, ver al heredero y príncipe debatiendo en la calle con una ciudadana que lo increpa, como si fuera -tal y como tu apuntas -, un famosillo cualquiera del "Sálvame".

Ocurren ultimamente circunstancias delirantes entre los miembros de la Casa Real.

Clandestino dijo...

Natalia

A lo que comentas sobre el estatuto catalán y la negociación con los asesinos nacionalsocialistas, que fragmenta la unidad nacional, subordina el estado a los terroristas y niega Justicia a las víctimas, hay que añadir la cantidad de leyes orgánicas inconstitucionales, que ha sancionado como Jefe del Estado. Todas las que le han puesto delante: contra la vida de los no natos. Contra los hombres. Contra los heterosexuales. Contra la enseñanza. Contra la libertad de expresión (Ley Sinde). Contra la libertad de credo. Contra el derecho patrimonial. Contra numerosos derechos individuales, íntimos y personales. Ha consentido que vaya a la cárcel un parado que no puede pasar la pensión a su ex, y suelten a los asesinos y los integren en el estado.

No es de conocimiento público que en ni una sola vez haya tenido los redaños de rechazar la sanción de alguna ley, de las muchas leyes intolerables por inconstitucionales, que ha sancionado. Supongo que tendrá sus razones, pero desde luego ninguna de esas razones lo justifican ante su responsabilidad con las garantías del estado de derecho, ni ante la nación ni ante la Justicia, ignorando que es para eso para lo que cobra y por lo que vive a cuerpo de rey.

En lugar de Jefe de Estado tenemos un tutor del socialismo criminal al que justifica, y un ojeador de 'vista gorda'. Demasiado gorda.

Estoy a favor del sistema. Pero es necesaria una fuerte reforma que lo blinde contra el crimen. De ninguna manera se puede consentir esta impunidad en su forma de gestionarlo con fines espurios, convirtiéndolo en un paraíso para el crimen y en un infierno para los ciudadanos.

Natalia Pastor dijo...

Stop:

Gran parte de la desafección de una gran parte de la ciuddanía hacia la corona viene señalado por eso que tu apuntas y que paradójicamente no realiza: la inhibición en su responsabilidad como garante de la unidad nacional,de la Constitución y su papel como Jefe del Estado.

Dices que el problema es la clase política.
Si y no. Ni conviene generalizar, ni es un maximalismo que se ajuste a la realidad.

También es un "problema" quien alaba y justifica la gestión del Presidente más dañino y nefasto que haya tenido este país.
Y eso es lo que hizo precisamente el Rey.

Natalia Pastor dijo...

Mª Asunción Balonga:

El trato que la prensa española ha ofrecido al Rey desde el comienzo de su reinado ha sido absolutamente cortesano y entreguista.
Han tapado escándalos y conductas poco edificantes , que de haberse producido en cualquier otra Casa Real europea hubieran supuesto un terremoto de consecuencias imprevisibles.

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Totalmente de acuerdo con todo lo que expones.

La responsabilidad moral no queda agotada en la responsabilidad jurídica ni de las personas ni de las instituciones. De hecho,puede darse incluso contraposición entre ambas, lo mismo que puede darse entre la legalidad de una norma y su moralidad.


Para calibrar su verdadera responsabilidad moral es forzoso tener en cuenta como condicionantes: 1º la obligación jurídica de obrar en un sentido determinado, en razón de su cargo; 2º la necesidad de ponderar- en su discernimiento -, las gravísimas consecuencias de carácter general que pudieran derivarse de sus decisiones.

En primer lugar, ¿consta que el Rey tuviese obligación jurídica de sancionar cuando la ley se opone a las garantías que exige el Tribunal Constitucional -por jemplo,en el caso del aborto-?.
Y dado el condicionante, ¿elimina sin más y en cualquier caso la responsabilidad moral?.

Una respuesta cómoda sería que el Rey, en virtud del sistema constitucional, queda exento de responsabilidad moral sancionando con pasividad permanente y automática todo lo que produzca aquel sistema, aunque ello le convirtiera en símbolo de un Estado que conculque valores inviolables.

GFO dijo...

Natalia, gracias por contestar los comentarios al post.
Sigo con el portatil bloqueado pero puedo apañarme con el I Phone.

Gracias.

Natalia Pastor dijo...

No hay de qué, Guti.

Un beso.

Trecce dijo...

Como tú dices, Natalia, es lo que hay. Lástima que lo que hay es una pena.

Javier Sanz dijo...

Creo que los comentarios, tanto del Príncipe y del Rey, se magnifican. Además, tampoco han dicho nada que no hubiésemos dicho, o hecho, cualquier de nosotros. Y, al fin y al cabo, su papel es meramente testimonial y de figurantes.

Un abrazo

dadaista dijo...

¡Viva el principe!¡Viva la republicana!

Y es que es mágico lo sucedido...Walt Disney hará un cuento sobre ello.

sds!

eres_mi_cruz dijo...

en paquete fajador...
la cintura no es hereditaria...

Natalia Pastor dijo...

Trecce:

Desgraciadamente es lo que hay, por que todo forma parte de una degradación.
Cuando se desciende,pasa lo que pasa...

Natalia Pastor dijo...

Javier Sanz:

El problema es que no se puede descender a debatir con una individua que te increpa en la calle, como si en vez de ser el Principe heredero fuera un tertuliano friki de "Sálvame".
Hay que saber estar y saber QUE se representa.

Lo del Rey es harina de otro costal, pero en ambos casos confluye la misma situación : no saber estar a la altura.

Natalia Pastor dijo...

Eresmicruz:

"Borbonear" no está al alcance de todos.
Ni siquiera es genético, mira tu por donde...

Urdanautorum dijo...

El Rey ha perdido prestigio por su silencio ante las inmoralidades de los políticos y las arbitrariedades de -valga la ironía- la Justicia.
¿Para qué nos sirve la Monarquía después de las barbaridades jurídicas que se están permitiendo?
Sí Majestad, sí, España está mal,
cada día, como en tiempos pretéritos, nos despertamos con un sobresalto gracias a ese buen chico, ese ido cipolliano, que goza de su simpatía.
Realmente, lo que estamos presenciando los españoles es de psiquiátrico.

Natalia Pastor dijo...

Urdanautorum:

Absolutamente.
Algo pasa en Zarzuela para este desquiciamiento colectivo que lleva al Rey a censurar la presencia de redactores tras reprocharles no se sabe que borbonada absurda, y con un Principe debatiendo en la calle como si fuera cualquier friki de Tele 5 en prime time.

Para esto, mejor nada.

lingualatinaa dijo...

Lo que más preocupa es: el fútbol, las telenovelas, los cotilleos sobre los famosos, las desgracias que le pasan a la gente... que haya ya más de diez millones de pobres en España no es importante...
El Rey parece cansado, y dice muchas tonterías. Sería mejor que se jubilara ya y le dejara el trono a un nuevo Rey: Bibiana Aido I ;D jajaja.

Natalia Pastor dijo...

Lingulatinaa:

Esta sociedad necesita una profunda regeneración que debe empezar de abajo a arriba.
Es hora -pasado el tiempo - de que refexionemos si queremos seguir manteniendo el actual estado de cosas producto de la Transición.