miércoles, febrero 15, 2012

Pues Sostres tiene razón...


No soy devota, ni muchísimo menos, de Salvador Sostres, columnista -a dia de hoy -, de el diario EL MUNDO. Pero reconozco que en esta ocasión tiene toda la razón en el artículo publicado ayer, donde se quejaba amargamente del espíritu funcionarial que asola nuestro país y -que en gran parte -, es responsable de los males que nos acucian y mortifican.

Dice Sostres:

"Lo funcionario ha ganado. Da lo mismo que gobierne el PSOE o el PP. Lo peor del espíritu funcionarial se ha impuesto sobre cualquier otro paradigma y es así como se siente, se respira y se legisla en España. El victimismo empleado es la textura moral de la vida pública española. La reforma laboral del PP deja en evidencia a sus autores. Cómo se nota que jamás han pagado una nómina ni han arriesgado un solo euro de su patrimonio para crear riqueza.

Cómo se nota que siempre han vivido con su sueldo garantizado, sin tener que bajar a la arena fundamental del mercado y la competitividad. Cómo se nota que no han conocido la tensión de ningún negocio, encerrados en su burbuja burócrata y funcionarial. Cómo se nota que nunca se han pasado varias noches sin dormir tratando de inventar algo para prosperar. Cómo se nota que no tienen ningún sentido de la empresa, ni del vértigo que produce que todo dependa de tu decisión y de tu empeño.

Cómo se nota que cuando hablan de dinero siempre es el dinero de los demás; cómo se nota que cuando hablan de esfuerzo es siempre del esfuerzo de los empresarios, y los impuestos de los empresarios, y los sacrificios de los empresarios, que son los que, con su valentía, con su riesgo y con sus manos, mantienen vivo el sistema y pagan los supuestos derechos adquiridos y todo lo demás.

Ni los dirigentes del PSOE ni los del PP saben realmente de lo que hablan cuando proponen sus reformas laborales. Alguien que no ha sentido la responsabilidad -ni el pavor- de tener que pagar un mínimo de 50 nóminas es un analfabeto de la economía real y es una temeridad confiarle la reforma laboral de un país que agoniza al borde de la bancarrota.

Lo que los empresarios necesitan es que les dejen en paz. Que dejen de ahorcarles con impuestos, que dejen de molestarles con absurdas regulaciones y demenciales burocracias. Que dejen de ponerles bajo sospecha y que alguien, de vez en cuando, les dé las gracias por pagarlo todo y hacer posible que el invento funcione. Y, sobre todo, necesitan poder adaptar su empresa a cada momento, adelgazándola sin coste cuando la situación económica no permita excesos. Es imprescindible que las empresas puedan hoy despedir sin arruinarse, porque así podrán sobrevivir y volver a contratar cuando el susto pase. 33 días por año trabajado es una barbaridad. 20 días por año trabajado continúa siendo un disparate.

La gente tiene que interiorizar que va a cobrar una parte del beneficio que genere y que éste es el único trato. Ni despidos improcedentes ni días personales. Un empleado es un proveedor como otro cualquiera. Tanto aporta, tanto cobra. Y si quiere vacaciones, que se las pague. Y si quiere un seguro médico, que se lo pague. Y si quiere poder retirarse a una edad, que contrate un plan de pensiones, y que también se lo pague. Yo le pago a usted su trabajo, y basta. Yo me casé sólo con mi mujer y a usted no le debo nada.

Sólo si tienen que pagárselo todo los empleados encontrarán una motivación inequívoca para acudir a su puesto de trabajo; sólo si sienten la verdadera necesidad de trabajar cuidarán de su empleo trabajando bien y sin causar baja. Sólo el temor tensa las almas -la Iglesia bien lo sabe- y sólo así las personas encuentran su sentido y los países, su vigor.

Pero ¿qué se puede esperar de un presidente y de unos ministros que, con su espíritu funcionarial y su analfabetismo empresarial, son precisamente el máximo exponente de lo que hay que erradicar en España?".

Un dato para recalcar lo señalado y expuesto por Sostres: desde el pasado mes de enero, tras aprobarse la supresión del complemento salarial por enfermedad, 2.450 empleados públicos que estaban de baja se han incorporado a su puesto de trabajo en la Comunidad de Madrid.

Una recuperación milagrosa.

Imaginen el panorama en el resto de España...


natpastor@gmail.com

45 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Executor:

Es que debería ser tal y como tu comentas: que el ciudadano decidiera si quiere que su jubilación la gestione el Estado, o -en caso contrario -, que opte por un plan de pensiones privado.
Ese es el modelo chileno.

Dicho esto, no sólo lo reseñado por Sostres se refiere a esos dos aspectos que señalas.
Su reflexión es mucho más profunda y abarca a un estado funcionarial de la sociedad que hace que estemos inmersos en una dinámica de subvenciones, de demonización del empresario y del emprendedor, de sometimiento absoluto a "Papá Estado".

Candela dijo...

Estoy tan de acuerdo que yo, que soy personal estatutario, preferiría que me diesen mi sueldo íntegro y pagar yo mi propio plan de pensiones -que ya estoy pagando-, mi propio seguro médico -que también estoy pagando privado- y si me apuras, hasta la educación de mis hijas -que también he debido pagar-..en lugar de pagar impuestos para que cuatro burócratas los malgasten para, entre otras cosas, llenar sus sacas de votos.

Retenciones, las justas. Para lo demás yo sé en lo que debo invertir mi dinero.

El Estado de la subvención y la intervención nos ha contaminado ya demasiado. Tambien tengo mi pequeña empresa privada, sin subvenciones, ni falta que me hace, lo único que me gustaría es que me dejasen en paz.

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Esperanza Aguirre es, casi, casi, Nuestra Señora de los Milagros. Visto el milagroso resultado producido en la Comunidad de Madrid, debería ser imitada en otras partes la conducta de la Presidenta.

Natalia Pastor dijo...

Candela:

Comparto tu análisis.

De todas formas insisto en que lo que apunta Sostres es algo más profundo que merece una profunda reflexión; es curioso -e indicativo -, que en España se critique una reforma laboral, se demonice al empresariado y en cambio,la máxima aspiración sea mantener el actual estado de cosas, incluidos los más de cuatro millones de funcionarios.

Natalia Pastor dijo...

Tio Chinto:

Pues haz cuentas e imagina cual es el nivel de bajas "por enfermedad" que hay en el territorio nacional:según los últimos datos publicado,más de 150.000 funcionarios se encuentran en España de "baja", desde hace más de año y medio.

Clau de Sol en Primera dijo...

Hola Natalia yo también soy de la opinión que menos des contarnos de los impuestos y todos los que trabajan podían pagarse su seguridad social su seguro de vida y tanto los empresarios como los
trabajadores tendrían mas dinero esto es un abuso y toda la vida loa sido.
Los sindicatos hoy en día no nos hacen falta para nada,el que quiera sindicatos que se los pague de
su bolsillo, menos subvenciones y la gente estaríamos mejor y el gobierno también España tiene muchos problemas y muy difíciles de resolver.

Trecce dijo...

Tiene razón en parte. A mí me ha sentado siempre fatal el caudal regulador al que someten a un emprendedor, le tienen tasado hasta el color de los cordones de los zapatos, así no hay quien se atreva a poner en marcha un negocio del tipo que sea.
En cuanto a lo del sr. Sostres, decirle que sde le ha olvidado un punto: El que quiera aumentar la producción que trabaje él y su maldita familia y se deje de contratar gente que le ha de estar agradecida de por vida.
Yo no estoy de acuerdo con estas puñeteras reformas laborales, yo creo en la justicia social basada en la dignidad del trabajo y en una relación de lealtad entre empresario y trabajador (lealtad de ambos, no del trabajador solo), muchos de los postulados de sr. Sostres me suenan a monsergas antiguas, por ejemplo la admiración que sentía el embajador norteamericano Hugh Wilson por el programa nazi de «fuerza a través de la alegría», que proporcionaba trabajadores al gobierno sin gastos de vacaciones. Wilson lo veía como una herramienta potente para ayudar a Alemania a resistir los avances comunistas y suprimir la exigencia de mayor salario, un dinero que después «despilfarraban» los asalariados en cosas estúpidas. Consideraba que ese enfoque sería beneficioso para el mundo.

Natalia Pastor dijo...

Clau de Sol:

Los sindicatos son un anacronismo a dia de hoy, una herencia decimonónica basada sobre postulados rancios y demodés, de una izquierda cada vez más anclada en los clichés.

No sólo no representan a nadie sino que se han convertido en una casta parasitaria,adocenada y pesebrera que vive maravillosamente gracias a las subvenciones multimillonarias que salen de nuestros impuestos.

Es hora de cerrar el grifo.
Que se financien por medio de las cuotas de sus afiliados.
A ver cuanto duran..

Natalia Pastor dijo...

Trecce:

La reflexión de Sostres va más allá de simples aspectos puntuales.
Es la radiografía de un país burocratizado hasta la náusea, donde la máxima aspiración de cualquier joven es nadar en la mediocridad y alcanzar un puesto de funcionario.

Los datos que recoge el Banco de España son tajantes. Por primera vez desde que la entidad guarda datos, el aparato público no sólo es el único motor que en la actualidad tira del empleo –mientras el sector privado ha perdido 229.000 empleados respecto a 2010 por el efecto lógico de la crisis, el entramado público ha ganado 98.000–, sino que se ha convertido en el primer sector económico en cuanto a número de asalariados.

Todo el mundo aspira a ser funcionario.
¿Cómo es posible que a la mayoría de un país le atraiga la idea de ser funcionario? Por la seguridad en el empleo. Tenemos tanto paro, que el empleo es un bien en sí mismo.

El arquetipo de éxito laboral con el que se sueña no es el de un empresario de éxito, competente y que gana dinero con su empresa.

El arquetipo de "éxito" laboral español es ser funcionario y tener un puesto fijo.

El pequeño empresario en España va contra la corriente cultural dominante. Arriesga su proyecto, su patrimonio y su tiempo en busca de un beneficio mayor que el que conseguiría siendo empleado. No tenemos paro, ni indemnizaciones por despido. Si la empresa va mal, no hay ninguna compensación. Todo esto es lógico y normal.

Sin embargo la imagen que se proyecta a la sociedad no es la de ese riesgo, ni esas horas extras de trabajo, ni las preocupaciones en las malas épocas.

Es a eso a lo que se refiere sostres, su reflexión.
Necesitamos una legislación laboral y fiscal distinta. Necesitamos rebajar nuestras estructuras en tiempos de crisis, antes de entrar en pérdidas. Necesitamos flexibilidad, tanto en la contratación como en el despido.

Necesitamos empresarios, no funcionarios.

Trecce dijo...

Necesitamos más cosas, Natalia (además de lo que dices), la clase empresarial española es deficiente o no existe, el artículo de Sostres me parece parcial y sesgado. No habla para nada del empresario que traga bonificaciones y ayudas estatales, ¿o es que crees que aquí los únicos acomodados son los trabajadores? Estamos en un país (antes llamado España) en el que la mamandurria se impone y el empresariado no es ajeno, maman de los poderes públicos a la menor y ahí está el ejemplo de la banca, sin ir más lejos ¿o esos no son empresa?
Aquí cada palo que aguante su vela y no se pueden cargar las culpas al trabajador exclusivamente como si tener un puesto de trabajo fuera un delito.
El liberalismo económico me lo conozco, respeto a quien lo defienda, pero...
Y que conste que no deseo una empresa como la que tienen montada los Castro en Cuba o los Kim en Cotrea del Norte.
Ni, por supuesto, erigirme en defensor de la "clase trabajadora", algo que también considero superado, lo que digo es que no se puede ser demagogo y menos aún un simple.

Natalia Pastor dijo...

Trecce:

En España el 95% de las empresas españolas tiene menos de 20 empleados. Así que el empresario es más bien alguien que lucha para sacar adelante un pequeño negocio y que no recibe apenas ayudas de la Administración, si no que es asfixiado y estrangulado vía impuestos.

Las subvenciones,ayudas,lineas de financiación y créditos, queda reservado exclusivamente a las grandes empresas.

En España ser empresario está rodeado de una aureola de negatividad difícil de ocultar.

El motivo parte de una orientación educacional sesgada, que muestra al empresario como un burgués carente de escrúpulos y poco valorado en el conjunto de la sociedad.

Mientras en EEUU y el norte de Europa el gestor de negocios es un ciudadano admirado y comprendido, en España es un ave de rapiña que explota a la clase trabajadora.

Fíjate si es así, que se ha puesto de moda en los últimos tiempos el término de "emprededor" para sustituir al de empresario y quitarle -por la vía del eufemismo-, la conotación negativa que tiene en nuestro país.

Con esos mimbres,ya me dirás...

Urdanautorum dijo...

Hola Natalia, veo con agrado que has suprimido la ridícula, hortera y desafortunada imagen para este blog. Te lo agradezco.
La libre economía de mercado es el sistema históricamente menos malo. Para paliar las injusticias apareció Papá Estado, que ha llegado a unos niveles en Europa que no se sostiene, pero complicado
es mermar las prestaciones concedidas, más aun con los agravios que contínuamente soportan
las clases humildes con el dispendio de ´los no poco crápulas que viven de nosotros.
Con relación al artículo estoy en parte de acuerdo con su opinión. No es total la reforma, pero no se ganó Zamora en una hora. Es probable que más, habría dado pie a movimientos sociales graves, sobre todo por parte de los sindicalistas que verían mermado su buen vivir, dado que es uno de los cambios necesarios.
El suprimir la SS son palabras mayores, una barbaridad, que perjudicaría a los más necesitados. Además depender la jubilación del libre albedrío para la contratación privada, podría crear con los años un ejército de marginados a los que no habría más remedio que atender. Esto es compatible con una reforma para desgavación por la contratación particular de seguros, con un exhaustivo control y fiscalización por parte de la Administración, entre otras medidas, que podrían ahorrar mucho dinero y beneficiar al ciudadano.
Has acertado con el elevado absentismo, gravísimo para la productividad, elevando los costes laborales. Un verdadero drama para todos, principalmente las pequeñas y medianas empresas. Es una verdadera vergüenza el proceder de determinados facultativos sobre esto. De ello no hablan los sindicatos, ni de la ayuda a la maternidad. Se preocupan mucho de la formación, bueno más bien de las subvenciones; tema que es posible que aborde el Gobierno, dado que sería más lógico que lo hiciera directamente Trabajo y Educación, con las necesidades de otros ministerios.
No estoy conforme con la crítica al nuevo gobierno. Están tomando medidas en beneficio de autónomos y pequeños empresarios. Están trabajando todos los ministerios de una manera ejemplar, y cabe la posibilidad de que cometan errores por la cantidad de temas que están tocando, pero lo que no es justo son las crítica cínica, descaradamente partidista y nada constructiva de partidos de la oposición; sindicatos UGT y CCOO principalmente; periodistas, medios y colectivos afines. Ha hecho más proporcionalmente este gobierno en dos meses que el socialista en las dos legislaturas sin medidas populistas ni globos sonda y es posible que no pueda refutar abiertamente las objeciones a sus medidas por no crear más desconfianza en el exterior descubriendo la verdadera situación económica que ha dejado Zapatero.
Por lo menos que esperen a los tres meses.

Herep dijo...

El Sr. Sostres tiene razón en este aspecto... como en muchos otros, aunque sus formas sean groseras.
Yo firmaría por quedarme el 100% de mi nómina a cambio de costearme todos los servicios sociales básicos.
Si no existiera el Estado, ése sería el modelo. El único modelo.
Pero como entiendo que hay gente que no puede valerse por sí misma, se tendría que crear un "fondo de garantía social" para los casos extremos.
Todo lo demás es esclavizar al ciudadano.

Un saludo, Natalia.

Natalia Pastor dijo...

Urdanautorum;

No había reparado en la imagen del comentarista hasta que una lectora me ha enviado un email para decirmelo, e ipso facto la he borrado, como no podía ser de otra manera.

Con respecto a lo que comentas, tienes razón,pero en parte.
Yo soy defensora del modelo chileno de pensiones.

La Ley de 1980 de Reforma al Seguro Social chileno permitió a los entonces trabajadores decidir no participar en el sistema estatal de pensiones, financiado por impuestos sobre los salarios, y en lugar de eso contribuir a una cuenta personal de retiro. Lo que determina los beneficios de jubilación de aquellos trabajadores es el monto de dinero acumulado en su cuenta personal durante sus años de trabajo. Ni los trabajadores ni los empleadores pagan un impuesto sobre los salarios. Estos trabajadores tampoco reciben una pensión del gobierno.

En lugar de eso, 10% de su salario antes de impuestos es depositado cada mes una cuenta de retiro personal. Los trabajadores pueden voluntariamente contribuir mensualmente hasta un 10% adicional de su salario antes de impuestos. Los montos invertidos crecen libre de impuestos y los trabajadores pagan impuestos sobre este dinero solamente cuando se hacen retiros para su jubilación.

Al retirarse, los trabajadores pueden escoger entre 3 opciones: adquirir una pensión vitalicia familiar, indexada a la inflación, en una compañía de seguros de vida; dejar sus fondos en su cuenta personal y hacer retiros mensuales, sujeto a límites basados en las expectativas de vida (si un trabajador muere, los fondos restantes forman parte de su herencia); o cualquier combinación de los dos anteriores.


Estos 24 años no permiten ver todos los beneficios que todavía está por aportar el modelo chileno. Pero sí se están adelantando las tendencias que marcarán su futuro. Hay chilenos que se están retirando apenas rebasados los 50, porque lo que han acumulado con el nuevo sistema les permite vivir lo que les queda con una seguridad suficiente. Esto sería inimaginable con las viejas pensiones públicas. Sin embargo, la certeza de que cuanto más se trabaje más se contribuirá a la pensión propia, lo que antes no se daba, está haciendo que por lo general los más mayores estén trabajando más y creando más riqueza.

Con respecto a lo que comentas de los sindicatos, Rajoy ha tenido la llave en la mano -y aún lo tienen -, de acabar para siempre con el chantaje que suponen CCOO y UGT: cerrar el grifo de las subvenciones y que se financien a través de las cuotas de sus afiliados.

Natalia Pastor dijo...

Herep:

Es lo que le comentaba a Urdanautorum.
Lo que señalas es la base del modelo chileno de pensiones y prestaciones públicas.

Trecce dijo...

Vamos convergiendo, Natalia. Y es que las generalizaciones tienen estas cosas, estoy contigo si te refieres a la inmmensa de legión de pequeños empresarios, todo mi apoyo para ellos y que les dejen en paz de una puñetera vez, es que todo son normas, reglas (las más de ellas ridículas) y cortapisas, pero en eso nadie hace nada, la voracidad de las adminsitraciones está matando la gallina de los huevos de oro.
Hace seis o siete años, me contaba una amiga que iba abrir un gimnasio para señoras, que no le daban la licencia municipal porque no tenía servicio de caballeros, le hicieron rehacer la obra y gastarse una pasta. El otro día me la crucé por la calle, la crisis la ha obligado a cerrar el negocio. Comentando con ella las zancadillas que sufrió para poder abrirlo, me decía que el servicio de caballeros había sido utilizado una vez: Un repartidor que llevaba un paquete, vio el letrero y pidió permiso para hacer uso de él.

jano dijo...

Natalia:
El contrato blindado lo tienen los mangantes que ocupan cargos públicos, a través de la política, y en muchas ocasiones no hacen la O con un canuto pero saben perpetuarse ellos y sus amigos en el manduco.
Los empleados públicos (funcionarios, laborales, estatutarios...) accedemos a la Función Pública sin trampa ni cartón: presentando el título de estudios universitarios o el certificado de estudios primarios(LOS POLÍTICOS HACEN PÚBLICO SU CURRÍCULO LLENO DE MENTIRAS: ROLDÁN, ELENA VALENCIANO Y ÚLTIMAMENTE EL MINISTRO DE SANIDAD DE PP, QUE NO ES LICENCIADO EN MEDICINA Y CIRUGÍA); después habrá que aprobar una oposición y elegír destino dentro de la oferta que te toque. Los empleados públicos, en sus distintas modalidades y especialidades, somos los garantes de una responsabilidad profesional y los representantes de una legislación vigente, que debemos asumir, para que el Estado de Derecho funcione, y todo ciudadano tenga su asistencia legal, médica, laboral...garantizada por unas instituciones sin ánimo de lucro y con salarios publicados en el BOE o en el correspondiente Boletín de la Autonomía que se trate. No confundamos el BLINDAJE DEL CONTRATO CON EL CONTRATO DE CUALQUIER EMPLEADO PÚBLICO.
Los empleados públicos somos la víctima más fácil de abatir en tiempos de crisis: LA PRIMERA MEDIDA A TOMAR ES BAJAR EL SUELDO DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS, QUE ESTÁ ULTRACONGELADO DESDE HACE AÑOS; DESPUÉS VIENEN LOS PENSIONISTAS, QUE TAMBIÉN ESTÁN CONTROLADOS POR UNA NÓMINA; NÓMINA DE LA QUE NO "GOZAN LOS POLÍTICOS", QUE SE SUBEN EL SUELDO CUANDO LES SALE DE SUS BOLAS ESTÉ COMO ESTÉ EL PAÍS AL QUE PRETENDEN SERVIR.
¿Los empresarios? La mayoría hacen lo que pueden para capear la crisis ahora, pero en tiempos de bonanza cualquier chapuzas te hacía una obra, con trabajadores rumanos sin papeles, y te cobraba más que un arquitecto superior o ingeniero, invitándote a no reclamar factura para no pagar el IVA; ¿alguno de ustedes ha logrado sacar una factura a un dentista o han logrado pagarle con tarjeta de crédito? en caso afirmativo ¡Enhorabuena! ¿conocen ustedes a un gran empresario que esté arruinado después de haber perdido su holding? Véase la "famiglia" Ruiz Mateos,reincidente en la estafa y que come las Hostias a puñados.
Pero los auténticos culpables de la situación somos los pérfidos empleados públicos, que tenemos unos contratazos blindados de cagarse después de habernos "pelado los genitales" para llegar a ser las gallinas ponedoras y tener que soportar, día tras día, la incomprensión de la ciudadanía y el recorte constante de nuestros salarios porque estamos atrapados en una nómina que controla cualquier ciudadano y, por supuesto, Hacienda.
No estoy de acuerdo contigo ni con el señor Sostres por ser vuestros argumentos sumamente facilones; y si queremos una administración profesional, de carrera y que sirva a los ciudadanos, deberemos limpiar toda la basura que han introducido los políticos en la administración del Estado-central o autonómico-bajo las alfombras de nudos, que ellos disfrutan. Los empresarios deberán también acostunbrarse a la austeridad que imponen los nuevos tiempos y no culpabilizar a los ciudadanos de la crisis: hay más de cinco millones de parados.
¡Y LOS ÚNICOS CULPABLES EN TODO EL MUNDO SON LOS POLÍTICOS!

Natalia Pastor dijo...

Trecce:


Comentaba el otro dia con una amiga empresaria,agobiada, hasta el cuello de deudas,luchando dia a dia por no cerrar y despedir a sus 22 trabajadores, que las altas cargas sociales a las empresas españolas a la hora de contratar, son una de las razones por las que es imposible no sólo crear empleo, si no mantener su empresa a flote.

Para que un trabajador reciba 1250€ en su cuenta a fin de mes la empresa tiene que gastar 2500€, la mitad se lo llevan las cargas sociales e impuestos por parte de la empresa. Obviamente si hubiera menos cargas sociales, a igual coste para el empresario, el trabajador podría recibir ingresos netos más altos por su trabajo o permitiría al empresario ofrecer sueldos superiores.

Me comentaba esta amiga un aspecto que nuchos desconocen:¿Por qué crees ,Natalia, que este país, con cinco millones de parados no ha estallado socialmente?.

Pues por dos razones - me dijo-: Cáritas y la economía sumergida.

Cuando la gente se pregunta por qué hay tantos trabajadores en la economía sumergida en España la respuesta es sencilla.

Los trabajadores en negro son en general familiares o amigos que trabajan juntos en pequeñas empresas de no más de 5 empleados,casi o cuasi familiares, y llegan a un acuerdo por el cual el que emplea le cuesta menos emplear, y el empleado cobra más.

Es -en cierto modo- la única medida de susistincencia contra un injusto sistema que engaña al empleado haciendole sentir que el empresario es un explotador sin escrúpulos, cuando más de la mitad de lo que este empleado realmente ganó, los 2500 euros, se lo llevó el gobierno.

Natalia Pastor dijo...

Jano:

Yo niego la mayor y lo explico.
En España, en 1977, dos años después de morir Franco, en un país de 39 millones de habitantes, existían en nuestro país 700.000 funcionarios.

A dia de hoy, en 2012,con un país de 46 millones de habitantes, existen en España más de 4 millones de funcionarios.

Eso es insostenible.

Diecisete reino de taifas -mal llamadas Comunidades autónomas-, diputaciones,ayuntamientos,consorcios,organismos oficiales, miles y miles de empresas públicas y semipúblicas...

Que hayan obtenido su plaza por oposición, no es óbice para que debamos plantearnos si es justo -y no te digo ya no sostenible -, que en un país con más de 5 millones de parados -llegaremos a 6 en diciembre-, tasas de paro del 24% y de 45% en empleo juvenil, soportar una maquinaria funcionarial,burocrática y administrativa digna de la URSS en sus mejores tiempos.

Es hora de que el Gobierno acometa esta situación con la tijera en la mano.
Como decía el otro día un artículo en "The Economist", somos "un país de parados, camareros y funcionarios".

Si hay que cerrar el 80% de las empresas públicas y semipúblicas de este país, deficitarias, onerosas e inútiles, y despedir a los funcionarios que las ocupan, pues habrá que hacerlo.

Hay cientos y cientos de Ayuntamientos en España - por ponerte un ejemplo de todos conocido-, que ya no pueden pagar su ingente nómina de funcionarios.
Están en quiebra.

O tomamos medidas definitivas, o acabaremos como Grecia.

lujaban dijo...

No hay nada como ponerles las pilas a los funcionarios.
Sobran muchos.
A mi me lo consideran.
Aunque no me siento como tal...

Natalia Pastor dijo...

Lujaban:

Hay funcionarios y funcionarios.
En ese mantra suprimible no están incluidos -obviamente -, ni médicos,policias,jueces,fiscales,militares,etc,etc...

jano dijo...

Pues te negaré la mayor, Natalia.
No confundas Funcionarios con personas que sólo mueven papeles en una oficina siniestra: Funcionarios-en sentido genérico-son administrativos, conserjes, policías, militares, médicos y demás personal sanitario, bomberos, jueces y demás personal de Justicia...
¿Te atreverías a privatizar la sanidad, la justicia, la hacienda pública, la enseñanza...?
Si tu te atreves yo también, pero con la condición de cargarnos al Estado, que ya sería inútil, y nos libraríamos de la gran lacra social: LOS POLÍTICOS.
¿No sería más fácil domesticar a los políticos como se está haciendo con los sindicatos?
Cuando desaparezca todo el entramado del Estado ¡me borren, que seré anarquista de pleno derecho!
No podemos flaquear ante una crisis económica (que sufrimos pero nadie nos ha explicado) pretendiendo borrar del mapa lo único que hemos conseguido desde la época del Imperio Romano: o jugamos todos o rompemos la baraja y cada cual a su bola.
Saludos.

Urdanautorum dijo...

Natalia, me estás hablando del retiro basado en un seguro de capitalización, que, bueno es hacer números y ver lo que les quedará, aunque con un 10% de un salario bajo no sé.
Ya lo recomendó en su día Pedro Solbes. Por TVE dijo que él ya se había asegurado (ahora lo está con Enel en su Consejo de Administrc.).
Pero, ¿y el seguro de desempleo?, ¿y la asistencia sanitaria?.
Los costes empresariales de la empresa son enormes. El empleado no quiere oir de salario bruto porque cada vez le alcanza para menos y se las carga el empleador, que además hace de recaudador del IRPF.
Chile funciona ahora. Es un corto espacio de tiempo para ver los resultados de ese sistema. El nuestro tiene que reformarse pero no cambiarlo radicalmente porque la pirámide se derrumbaría.
Es mucho más importante acometer las reformas revolucionarias para enmendar el desmadre comentado en tu contestación a Jano y evitar la verdadera sangría del pais.
Ahora hay un gobierno con una mayoría suficiente con posibilidades. Veremos con el tiempo si tienen también atributos.

Agustin dijo...

Como no va a sobrar funcionarios en nuestra nacion.Si hay 17 reinos de Taifas.Pero quien le pone el cascabel al gato,Eso ya es mas peliagudo digo yo.Que oportunidad de oro tiene Marianico para cojer la motosierra,un saludo.

Señor Ogro. dijo...

Si no comparto todo lo escrito por Sostres, si acepto el tono general de lo escrito: el funcionariado triunfa. El que no quiere ser famosete, quiere ser funcionario.

Y lo mismo desconocen la situacion en mi terruño, pais vasco, donde los funcionarios cobran unos sueldos altísimos, muy por encima de sus homólogos en el sector privado.

Aquí, toda amatxo y todo aitaxo, sueñan con sus retoños metidos en gobierno vasco, diputaciones o ayuntamientos, ganando un paston indecente, y con un régimen laboral que deja en pañales los derechos nobiliarios medievales. Claro, hay que aprender euskera, "porque te lo piden y es muy importante". Ya se yo para qué es importante....

El estado autonomico se debe redefinir; y o bien se elimina, o bien se limita, o bien se reestructura el pais para que cada uno pague a sus funcionarios de su propio bolsillo, sin lugar a pedir cuentas luego a la administracion central.

Natalia Pastor dijo...

Jano:

No sólo no lo confundo,si no que se lo he especificado en mi comentario anterior a Lujaban.
El 78% de los funcionarios son de esos que tu describes como "mueve papeles en una oficina siniestra".
A esos son los que hay depurar tijera en mano.

Natalia Pastor dijo...

Urdanautorum:

Han pasado entonces 31 años desde que el sistema inició sus operaciones en Chile y los resultados son fenomenales.

Los trabajadores chilenos han ganado en sus fondos personales de pensiones un retorno promedio anual de 10 por ciento sobre la inflación en los últimos 27 años. El resultado es que la mayoría de los chilenos ya no es más pobre. De hecho, cada uno de ellos es ahora un "pequeño capitalista".

El gobierno chileno, cada día más libre del pago de pensiones proveniente del antiguo sistema estatal de reparto (casi todos los chilenos se han trasladado al sistema de cuentas privadas de capitalización, aunque se les entregó la opción de haber seguido en el sistema estatal antiguo), tiene ahora un superávit fiscal de cerca de 10 por ciento del producto interno bruto , lo cual facilitaría incluso la abolición del impuesto progresivo a la renta.

Ahora sabemos que, tanto en teoría como en la práctica, el sistema privado de pensiones de capitalización individual funciona mucho mejor que los sistemas estatales de reparto.

Y es que en Chile,Urdanautorum,son absolutamente marginales las voces que proponen una nacionalización de las pensiones.
Los trabajadores chilenos saben que las pensiones son de su propiedad - no están sometidas alcapricho o necesidades el Gobierno de turno-y que, con cada cotización, ellas crecen de forma proporcional a sus esfuerzos.

Natalia Pastor dijo...

Agustín:

Nadie acometerá esa reforma.
El Estado de las autonomías será nuestra tumba como país.

Natalia Pastor dijo...

Señor Ogro:

Aquí en Andalucia sucede lo mismo.
No es sólo la Comunidad con más funcionarios por habitante -junto con Extremadura-, sino que sus sueldos están muy por encima de lo que ganan sus homólogos en la empresa privada.

Claro que el germen del problema está en el Estado autonómico y en los diecisiete reino de taifas; y el problema es que no tiene visos de solución.

velarde dijo...

Lo ocurrido con los funcionarios en Madrid es sintomatico de lo que ocurre en este puñetero e incurable pais, el otro dia en una manifestacionde de funcionarios del Sermas, pregunto a una conocida el motivo de dicha manifestacion, esta sin ruborizarse comenta:
- si caigo mala solo me pagane el 60&. la miro y la respondo- a mi tambien, en ese instante me contempla como si hubiera cometido algun tipo de sacrilegio, se da media vuelta y se reune nuevamente con aquellos que reivindican que los privilegios abusivos son un derecho adquirido por ser funcionarios, de verguenza!!!

Y mientras escribo dijo...

Sostres está muy bien, excepto que el seguro médico si se lo paga él y no la empresa. La gestoría le retira del sueldo el seguro médico directamente de la nómina.

La mayor lacra para la empresa es este Estado monstruoso. Para una población de 46 millones tenemos 18 parlamentos y además un senado, y además un consejo de estado y además un tribunal constitucional y además ... ¿sigo?
Ahí Sostres se ha quedado mudo.
El empleado es una carga que revierte en producción, luego es un gasto igual al del proveedor. Si, a los proveedores hay que pagarles pero luego se hace negocio y se gana con ello.
Sin embargo, la verdadera lacra que luego no revierte en la empresa es el Estado. En eso también se quedó mudo el Sr. Sortres

Pienso que es un oportunista que aprovecha el clima general pro-empresario actual y punto.

No he leído nada sobre:
¿Quiere un concejal un coche de alta gama? Pues que se lo pague.
¿Quiere un diputado un retiro de por vida? pues que se lo pague
Quieren sus señorías mantener sus privilegios? Pues que se lo busquen por su cuenta y se lo paguen.

Nada de esto último, nada.

velarde dijo...

El problema son las etiquetas que esta sociedad implanta, es decir, el rico es malo por definicion por serlo y el pobre es bueno por el mismo rasero, pues bien ocurre exactamente lo mismo con el empresario y el obrero y no se discute mas cojones!!!, como diria un sindicalsita.

Sevilla Opina dijo...

Volvemos al tema de siempre: mientra en política la mayoría sean genteque jamás ha trabajado fuera de ella seguirán ocurriendo estos disparates alejados de lo realmente necesario.
La foto de rajoy en su despacho con el ordeandor apagado, la mesa llena de portafirmas y él bolígrado "bic cristal" en ristre porque no sabe usar las tecnologías o la del mismo en una reunión en Bruselas conversando con dos personajes irrelevantes porque no habla idiomas, muestran cuan alejados de lo real están nuestros políticos.

Natalia Pastor dijo...

Velarde:

Ese dato es demoledor.
Y ahe apuntado antes, que según las últimas esadísticas proporcionadas al efecto, el número de funcionarios de "baja por supuesta - y digo supuesta...-, enfermedad" en España alcanza la cifra de más de 150.000 funcionarios desde hace más de año y medio.

Natalia Pastor dijo...

Y mientras escribo:

No, no lo dice, pero es cierto lo que apuntas.
Este Estado monstruoso, sobredimensionado,artificial, fragmentado en diecisete reinos de taifas, cada uno con su Parlamento, sus centenares de miles de funcionarios en organismos duplicados, las centenares y centenares de empresas públicas y semipúblicas...todo forma un "totum revolutum", junto a las diputaciones,delegaciones,subdelegaciones,ayuntamientos en quiebra..., que hacen imposible cualquier atisbo de recuperación económica.

Natalia Pastor dijo...

Velarde:

Se lo mencionaba antes a Jano.
Fíjate si es así, que se ha puesto de moda en los últimos tiempos el término de "emprededor" para sustituir al de empresario y quitarle -por la vía del eufemismo-, la conotación negativa que tiene en nuestro país.

Con esos mimbres,ya me dirás...

Natalia Pastor dijo...

Sevilla Opina:

Ese es uno de los grandes dramas de nuestro país: el patético e ínfimo nivel de nuestra clase política.
No es ya que no aspiremos a la "aristocracia" en el Gobierno que planteaba Aristóteles, esa "creme de la creme" de los más aptos y capacitados.

Es que estamos en manos de una "kakistocracia" en toda regla.
El Gobierno de los peores.

lujaban dijo...

Natalia,
aunque pertenezco a uno de los grupos que excluyes,no me siento agusto encuadrado en el mismo y me voy a adelantar la reserva.
Carpe diem...
Salutem.

José Luis Valladares Fernández dijo...

Hoy día, querida Natalia, para ser empresario hace falta algo más que tener vocación, como pueda tener un sacerdote o una monjita. Hace falta esa vocación y además ser muy valiente, ya que lo tienen todo en contra: además de enormes cargas sociales o no tan sociales como les impone papá Estado, tienen que aguantar las paridas de los sindicatos y pagar no se cuantos sueldos a los liberados que no trabajan, pero cobran y, si se tercia, ponen la empresa patas arriba.
Más que beneficios, sacan muchos dolores de cabeza y muchas preocupaciones y, sin embargo, son las que mantienen en pie al Estado.

Un abrazo

Clandestino dijo...

Sostres manipula y no tiene pajolera idea de lo que escribe.

Las empresas desempeñan una función fundamental en la economía, asumiendo riesgos y esfuerzos. Eso justifica garantías a sus beneficios.

El productor vende su trabajo como único medio de cubrir sus necesidades, por lo que su trabajo no puede ser tasado por debajo de un nivel adqusitivo que las cubra.

La elección del empresario puede girar alrededor de la capacidad de producción y de la cualificación del productor, pero nunca más barato.

Los trabajadores españoles, todos sin excepción,se pagan sus vacaciones, su seguridad social, sus pagas extraordinarias y todos los servicios que recibe de instituciones públicas, exactamente igual q las empresarios. Sr. Sortres ignora que el empresario se limita a efectuar las retenciones correspondientes al salario bruto, y pagarlas al estadoen nombre de ls trabajadores.

Aprovechar el parasitismo institucional y social asociado, para ningunear a millones de personas que hacen posible el sosten del estado pegados a un tajo toda su vida, me parece ruin y miserable.

Estoy de acuerdo en que hay que flexibilizar el despidoo, pero los trabajadores, los de verdad, no les deben absolutamente nada ni a empresas, ni al estado, ni a nadie. Todos ellos viven del esfuerzo físico o intelectual del productor, teniendo este derecho absoluto a su parte de lo producido por ellos, muy por encima de cualquiera de ellos.

Aquí lo único que hay es un estado lleno de ladrones robando a empresas y trabajdores, a los que enfrenta perjudicando a los más débiles.

Basta de demagogias y de ponerse medallas a costa de los únicos condecorables.

Natalia Pastor dijo...

Lujaban:

Pues haces bien tal y como están los tiempos -tétricos- que vivimos...

Natalia Pastor dijo...

Jose Luis Valladares:

Un país donde se demoniza al empresario y donde la máxima aspiración del joven de turno es alcanzar un puesto en la Administración pública, es síntoma de que estamos frente a una sociedad acomodaticia,laxa e infectada de prejuicios decimonónicos.
Y así nos va,claro.

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

No estoy en absoluto de acuerdo con lo que apuntas.
En anteriores comentarios he pormenorizado como es imposible que este país tenga realmente posibilidades de remontar el vuelo, con el plomo en las alas que supone una Adm Pública, sobredimensionada y elefantiásica.


En España, en 1977, dos años después de morir Franco, en un país de 39 millones de habitantes, existían en nuestro país 700.000 funcionarios.

A dia de hoy, en 2012,con un país de 46 millones de habitantes, existen en España más de 4 millones de funcionarios.

Eso es insostenible.

Diecisete reino de taifas -mal llamadas Comunidades autónomas-, diputaciones,ayuntamientos,consorcios,organismos oficiales, miles y miles de empresas públicas y semipúblicas...

Esa brutal maquinaria funcionarial requiere de una ingente cantidad de recursos económicos que fagocitan tres cuartas partes de los presupuestos.

Por eso tenemos la presión fiscal que padecemos.
Por eso, para que un trabajador reciba 1250€ en su cuenta a fin de mes la empresa tiene que gastar 2500€, la mitad se lo llevan las cargas sociales e impuestos por parte de la empresa. Obviamente si hubiera menos cargas sociales, a igual coste para el empresario, el trabajador podría recibir ingresos netos más altos por su trabajo o permitiría al empresario ofrecer sueldos superiores.

En España el 95% de las empresas españolas tiene menos de 20 empleados. Así que el empresario es más bien alguien que lucha para sacar adelante un pequeño negocio y que no recibe apenas ayudas de la Administración, si no que es asfixiado y estrangulado vía impuestos.

Clandestino dijo...

Apreciada, estimada y admirada Natalia ¿Me puedes decir entonces donde NO estamos de acuerdo?

Precisamente lo que digo es que el mercado productivo es expoliado por un estado superpesado y por unas redes clientelistas agregadas o agarrapatadas al mismo.

El empresario tiene que tener garantizado sus beneficios, sin que el trabajador deje de percibir hasta el último chavo que le corresponda. Tal como ocurría en el franquismo. Y eso hay que decirlo y explicarlo. Hay que perder el miedo a decir la 'otra' verdad del franquismo. La que se quiere enterrar para que nadie sepa que nos roban lo que Franco garantizaba. Cuando el trabajador disponía de un nivel adquisitivo al menos un 80% superior del actual, no pagaba impuestos y disfrutaba casi del mismo estado de bienestar que ahora, sin AVE y sin corruptos ni vividores. Porque es mentira que el estado de bienestar lo haya inventado la casta. La casta ha inventado el estado criminal para sus fastos, boatos y despilfarros, a costa de que los que trabajan (empresarios y trabajadores= clases medias de antaño) pierdan su nivel adquisitivo y su capacidad de autofinanciación que disfrutaban durante el franquismo, quedando ahora totalmente a merced de bancos endeudados y de estado endeudado. ¿Quién se va a creer que esa porquería de reforma va a solucionar nada? No podemos hacer florecer el desierto con unos cubos de agua.

La riqueza que genera el mercado productivo, solo pertenece al mercado productivo. A nadie más. Sin embargo el mercado productivo está en la miseria y el estado avala a bancos, tras dejarlos en la miseria para mantener a sus ladrones y sinvergüenzas, y les pone jueces y policías para robar a trabajadores y avalistas, sus casas y/o sus patrimonios para dar respaldos a créditos de miles de millones en descubierto. La reforma de verdad se ha ido de rositas con collares y cruces de Isabel la Católica al cuello. No hay reformas que valgan sin una limpia minuciosa de más de un millón de políticos, empleados, terroristas y nacionalistas.

Esa es la única solución. No hay otra. No se puede tener una nación esclava del estado y de sus mariachis mediáticos, mafias y lobbies asociados o alineados. Eso va a durar lo que duren las ventas de deudas. Después nadie nos libra del reventón.

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Discrepo, querido amigo, cuando dices que "Sostres no sabe de lo que habla".
Yo creo que sí, y que además coincide con nostros.

Cuando Sostres dice "Cómo se nota que siempre han vivido con su sueldo garantizado, sin tener que bajar a la arena fundamental del mercado y la competitividad. Cómo se nota que no han conocido la tensión de ningún negocio, encerrados en su burbuja burócrata y funcionarial. Cómo se nota que nunca se han pasado varias noches sin dormir tratando de inventar algo para prosperar. Cómo se nota que no tienen ningún sentido de la empresa, ni del vértigo que produce que todo dependa de tu decisión y de tu empeño"


... no sólo se está referiendo al funcionario de la Junta de turno, al cargo de la empresa pública de marras, no.
Se refiere también a la casta política que ni ha tenido nunca una empresa, ni ha sufrido los desvelos, angustias y sinvivir que supone ser empresario, tener trabajdores, pagar unas nóminas,que familias dependan de ti.

Saludos.