martes, marzo 15, 2011

Barra libre


La Declaración Universal de Derechos Humanos consagra que todo individuo tiene derecho “a la libertad de opinión y de expresión”.
Este derecho incluye el de “no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y difundirlas”.
Asimismo, declara que en el ejercicio de sus derechos y libertades, toda persona estará sujeta a las limitaciones legales con el fin de asegurar el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las exigencias del bienestar general en una sociedad democrática.

La libertad de expresión viene recogida en nuestra Constitución en su artículo 20, siendo uno de los derechos que dispone de más garantías jurídicas (recurso de amparo, recurso de inconstitucionalidad, aplicabilidad directa, procedimientos sumarios en la jurisdicción, etc) de todo el texto constitucional.

En ese precepto constitucional “se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”, así como “a la producción y creación literaria, científica y técnica”. También se reconoce y protege el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”.

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dictado sentencia contra España por haber violado la libertad de expresión de Arnaldo Otegi al condenarlo por llamar al Rey "jefe de los torturadores".

La condena dictada por el Tribunal Supremo y confirmada por el Tribunal Constitucional de un año de cárcel contra Otegi por sus declaraciones contra el Rey en un acto público en 2003, cuando era portavoz de Batasuna, contradice la Carta de Derechos Fundamentales, según la corte, porque las palabras del condenado "no son un atentando personal gratuito contra la persona del Rey, ni cuestionan su vida privada o su honor personal".

"Las expresiones empleadas por Otegi se refieren únicamente a la responsabilidad institucional del Rey en cuanto jefe y símbolo del aparato del Estado y de las fuerzas que, según él, habían torturado a los responsables del periódico Egunkaria", señala la sentencia.

El 26 de febrero de 2003 Otegi dijo que el rey "es el jefe supremo del Ejército español, es decir, el responsable de los torturadores y quien protege la tortura e impone su régimen monárquico a nuestro pueblo gracias a la tortura y a la violencia".

La sentencia de Estrasburgo afirma además que "el hecho de que el Rey no sea responsable penalmente, según la Constitución, no impide por sí mismo un debate libre sobre sus posibles responsabilidades institucionales, e incluso simbólicas, a la cabeza del Estado".

La condena contra España está suscrita por un tribunal de jueces presidido por Josep Casadevall, de Andorra, e integrado por un rumano, un armenio, un eslovaco, un georgiano, un moldavo y el español Luis López Guerra.

El Gobierno tendrá que indemnizar a Otegi con 20.000 euros por "daños morales" y pagar otros 3.000 por el coste del juicio.

Es lamentable, en primer lugar, que al amparo de la libertad de expresión, o en virtud de sus difusos límites, se proteja la divulgación de doctrinas odiosas o se le dé podio a sus expositores.

A partir de este momento,visto lo visto, hay barra libre para decir lo que se quiera.

natpastor@gmail.com

35 comentarios:

alberto daza dijo...

Realmente, querida Natalia, la sentencia abre una puerta a la más absoluta impunidad.

A partir de esa presunción prejuiciada, me atrevo a creer que defensores del nazismo, del Ku Klux Klan o de la antropofagia, que debe haberlos, no encontrarán problema alguna en manifestar sus oiniones amaprados en el sacrosanto derecho a la libertad de expresión.

Tampoco creo que tenga problema alguno quien quiera argüir, por ejemplo, a favor de la superioridad biológica de la raza aria o de las ventajas de la mutilación genital de las niñas.

Saludos cordiales.

Natalia Pastor dijo...

Alberto Daza:

La sentencia es una auténtica aberración y una barbaridad que sienta un precedente peligrosísismo.

La libertad de expresión no es una patente de corso con la cual se pueden violentar todas las demás libertades o derechos, sean individuales o grupales.

Los que pretenden asumir este derecho como una libertad “sin límites” - tal y como parece ser el espíritu de la sentencia-, dan absoluta prevalencia a esa "libertad" que les permite hacer uso de todos aquellos recursos que atentan contra seguridad, la honestidad y la honorabilidad de las personas.

Bucan dijo...

Ojalá hubiera barra libre. Al menos los ciudadanos podrían desahogarse contra todo quisqui. Pero dí tu algo equivalente a lo de Otegui y seguro que te pulen, je, je.

Es posible que en una puridad de concepto tengan razón los de ese tribunal. Pero en el contexto español, las palabrad de Otegui tienen un significado de justificación del terrorismo etarra y un alentar a nacionalistas tontos útiles a pasar a la acción violenta. Son una provocación.

En fin, que es lo que hay. En última instancia, es la Ley. Lo que sucede es que personas como Otegui usan la Ley cuando es a su favor y la burlan cuando les conviene.

Merlinjoy dijo...

La justicia está tomando una deriva peligrosa, porque como el pueblo se de cuenta de que ni la justicia es libre ni le asegura un justo juicio y todo lo que ello implica, la rebelión esta a la vuelta de la esquina.

José Luis Valladares Fernández dijo...

Yo creo, querida Natalia, que hay cosas que, fuera de toda consideración, merecen un respeto. Entre esas cosas está el jefe del Estado, la bandera etc. Y también está fuera de toda duda que la libertad tiene unos límites, pues está condicionada por la libertad, el honor y todas esas cosas de las terceras personas.
Por esa regla de tres, puedo patear la bandera de cualquier país, incluida la de España, porque, vistas las cosas así, no deja de ser un simple trapo.
Decididamente, esto es el mundo al revés.
Saludos cordiales

Interruptor dijo...

Es una aberración de sentencia que no tiene pies ni cabeza. La libertad de expresión tiene ciertos límites legales para evitar los atentados contra el honor y ciertas cosas más. Al menos en España, e imagino que en otros países también, esos límites los marca la ley y se refieren, entre otras cosas, a la defensa del honor de LAS INSTITUCIONES, repito INSTITUCIONES propias del Estado y no personas concretas. Esos señores no son jueces, puesto que no conocen la ley, son un panda de retrasados mentales con toga que emiten sentencias de lo que desconocen. Pues sí que estamos bien.

velarde dijo...

Cual sera el siguiente paso, indennizarles por resistirnos a poner la nuca dificultandoles el trabajo?, esto es de locos!!!, la mansedumbre institucional hace de sentencias como esta una aberracion a ojos del sentido comun.

velarde dijo...

El tribunal de derechos humanos?, defiende, proteje y premia aun criminal que atentas contra el principal derecho humano, que no es optro que el derecho ala vida, haber si se enteran sres del tribunal de derechos in...humanos!!!

Antonio dijo...

Esto es; ni más ni menos, que "La unión Europea".Que visto lo visto se ve que nos tienen mucho respeto, y aceptan nuestras, leyes.

P.D. Si la ley te llama no contestes y di que has muerto...

Manuel dijo...

Bueno, pues por esta regla de tres, podemos llamar al RuGalcaba, jefe de los asesinos, a la Pajin , Vaca Burra; al ZP, tonto de los cojones; y así sucesivamente hasta llegar a los ropones, que les podremos llamar, prevaricadores, inútiles y un sinfín de adjetivos mas acordes a su actividad; pero claro no estaría bien visto, e incluso estos señores tan serios del tribunal de los izquierdos inhumanos de Estrasburgo, pues a lo mejor hasta lo verían mal, ya sabemos que el buenismo es para unos, y que la fuerza de la ley es para otros, joer que casualidad¡¡¡, siempre para los mismos.
Un saludo

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Querida Natalia:

Me ha interesado muchísimo el dato que aportas y que desconocía - tu siempre tan bien informada - de la composición del Tribunal.
Sin pecar de chauvinismo, estos extranjeros no tienen la menor idea de que ETA es una banda de asesinos.
Estoy segura de que son de esos ingenuos por ignorancia dolosa que la confunden con un "movimiento de liberación nacional".
Es una verguenza que por desinformación este sujeto pueda gozar de una falaz "libertad de expresión"
Muy negativo precedente.
Gracias y un fuerte abrazo
Asun

Carlos Fernández Ocón dijo...

Aunque uno piense que hemos llegado al límite, cada día comprobamos que podemos caer más y más bajo.

Hoy está esto del mortegui y está lo de las idemnizaciones de 1ª, 2ª, 3ª,... que trae Rebuznómetro.
Más lo que,seguro, me queda por ver.

No vamos bien no. No alcanzo a ver a dónde vamos pero bien no vamos.

Natalia Pastor dijo...

Bucan:

La sentencia es incomprensible por que la constitución española no contradice la Carta de Derechos Fundamentales.
Y la Constitución no ampara “el derecho al insulto”; que la libertad de expresión no protege el empleo de apelativos injuriosos utilizados con fines de menosprecio.

Es cierto que la libertad de expresión ampara la crítica, incluso la crítica molesta, acerba o hiriente, pero la crítica de la conducta de una persona es cosa distinta de la utilización de expresiones injuriosas, que quedan fuera del ámbito protegido por la libertad.

Natalia Pastor dijo...

MERLINJOY:

Esta sentencia es una humillación a España como pais,a nosotros como ciudadanos y a las víctimas del terrorismo.
Lo único que le ha faltado a Estrabusrgo es condenar a que los 20.000 euros por "daños morales" los pague la AVT para que el escarnio sea completo.

Natalia Pastor dijo...

Jose Luis Valladares:

Lo que es incomprensible en la sentencia del Tribunal de Estrabusrgo,querido Jose Luis, es que ignore determinados aspectos de las manifestaciones de Otegui que escapan de lo que la libertad de expresión.

Determinados preceptos del Código Penal limitan la libertad de expresión para salvaguardar otros bienes jurídicos, como por ejemplo proteger de forma especial a determinados órganos del Estado frente al insulto, la injuria, la calumnia o la amenaza; los delitos de ultraje a los símbolos patrios; y la falta al respeto y consideración debida a la autoridad o sus agentes.

La libertad de expresión encuentra un límite indiscutible en la seguridad interior y exterior del Estado, que puede ponerse en riesgo cuando se produce una destrucción del prestigio de las instituciones democráticas, en las que las fuerzas públicas del país se deben reconocer y que expresan no sólo el interés singular de algunos miembros de la comunidad nacional, sino el interés de la colectividad entera.

Natalia Pastor dijo...

Interruptor;

Completamente de acuerdo con lo que apuntas.

El debate gira pues sobre los límites de la libertad de expresión y los principios de ofensa (social) o daño (individual). Es decir, si el principio general es la libertad de expresión, su limitación obedece a casos en que exista una ofensa o un daño. En el caso de daño, al tratarse de una persona, es más fácil determinar el límite, como se hace a través del derecho a la protección de la honra y la integridad y el derecho de réplica.

En el caso de Otegui su descalificación ,insulto e injuria es contra el Jefe del Estado,contra la institución que representa,contra un pais al que califica de torturadores y contra "quien protege la tortura e impone su régimen monárquico a nuestro pueblo gracias a la tortura y a la violencia".

Bueno,pues esto es pura libertad de expresión.
Alucinante.

o blog de xesús lópez dijo...

Una burla de sentencia.
Realmente, parece que no solo España está enferma. El cáncer inicial puede estar aquí, pero hay metástasis en la UE. Vergüenza.

Natalia Pastor dijo...

Velarde:

Pues si, el Tribunal de Derechos Huimanos protegiendo de manera soez,obscena y vergonzosa a los asesinos.

Natalia Pastor dijo...

Antonio:

Es desconcertante.
Lo que sucede en Europa y sus instituciones es una muestra de la degradación de los principios que deben regir en cualquier democracia.

Natalia Pastor dijo...

Manuel;

Pues si, visto lo visto, se abre la barra libre.
Y es que la sentencia es un puro despropósito.

Sí, yo soy libre de decir absolutamente todo lo que me da la gana, todo, pero no todo lo que me da la gana decir lo debe amparar la libertad de expresión.
Es decir: estoy en mi derecho de publicar una crítica contra la institución monárquica; exhibir la ranciedad de su protocolo y su carácter puramente ornamental e inoperante en tiempos como los corrientes, y arremeter, si quiero, contra todo lo que representa. A lo que no tengo derecho es, como ha hecho Otegui, a calificar al Rey de ser "el responsable de los torturadores y quien protege la tortura e impone su régimen monárquico a nuestro pueblo gracias a la tortura y a la violencia".

Candela dijo...

¿Tambien hay barra libre para nosotros Natalia? O si yo, por ejemplo, le llamo a él publicamente fil de put@, me la cargo. Al fin y al cabo es el símbolo de tantos y tantos malnacidos..

Era una pregunta retórica, es facil adivinar la respuesta.

Natalia Pastor dijo...

MªAsunción Balonga:

Pues si, querida Asun,la composición del Tribunal parece más el jurado del Festival de Eurovisión que una Corte Internacional seria, jurídicamente competente y con un bagaje que merezca el reconocimiento mínimo exigible.

Yo,que me he leido la sentencia, no puedo si no mostrar mi más profundo rechazo al cúmulo de majaderías que contiene, absolutamente infumables incluso para alguien que sea profana en temas legales.

Natalia Pastor dijo...

Carlos Fdez Ocón;

En su más reciente libro de ensayos, "Contra la censura", el Premio Nóbel de literatura 2004, el sudafricano J.M Coetzee, quien ha padecido en carne propia la censura, reflexiona respecto al mismo tópico: ¿es que acaso debemos permanecer tan frescos si nos insultan y calumnian públicamente, en nombre de la libertad de expresión que hemos defendido con uñas y dientes?.
¿Estamos moralmente obligados a defender la mal entendida libertad de expresión, solo porque la mayoría no es capaz de intuir su límite?.
Y ese límite es el que separa la verdad incómoda de la injuria, que tampoco parece fácil de discernir.

Natalia Pastor dijo...

Xesús López:

No puede hablarse de libertad de expresión cuando atentas contra la integridad de un tercero, como es el caso de lo acontecido con Otegui, que ha injuriado no sólo al Rey, si no a España, a nuestra democracia y a nosotros como ciuddanos.
Definitivamente Europa padece un enfermedad moral realmente grave.

Natalia Pastor dijo...

Candela:

Pues sí, querida amiga.
Además serias considerada una fascista de tomo y lomo, lo que sin duda agravaría la sentencia de estos mercachifles obscenos y vergonzantes.

E..P.. dijo...

Natalia yo no entiendo de leyes y menos de esas de conveniencia manipulables. Lo mismo que llamamos libertad según nos convienen. Que una persona sea monarquica o no tiene que ser respetada, que a una persona pueda decir que el Rey "presuntamente" es culpable de muchas cosas es permitible o no, todo esto es según se toma. Si analizamos un poco este tio no es tonto y tienen muy buenos abogados, este antiespañol (que a mi me la pela)habla de libertades cuando en el P.V. si tienes huevos pon una banderita española en el coche y verás lo que te puede pasar, que nos llaman manchurrianos en plan insultivo como los Argentinos nos llaman gallegos con la misma idea. Donde un etarra se puede poner la camiseta roja del mundial y un español aquí te pueden correr a ostias, saca una bandera española al balcón en ves de la ikurriña si tienes huevos...etc, de este modo un español en Uskadi lo tiene sus expresiones de cualquier indole limitadas.¿libertad de expresión? si claro según nos convienen. Encima le dan 20.000 euracos de nada, pués nada todos a por los 20.000 euracos que estamos en crisis y no le voy a echar la culpa al Rey de esto no valla a ser que la tengamos que yo no soy Otegui ni tengo buenos abogados.
Saludos cordiales Natalia.

Natalia Pastor dijo...

E.P:

Yo soy una acérrima defensora de la libertad de expresión incluso en situaciones que rayan lo tipificado en el código penal.

Pero de ahí a eliminar completamente cualquier barrera que permita la injuria o la imputación de un delito -lo acusa de torturador- hay un abismo insalvable.

Las autoridades entonces quedarían prácticamente desprovistas de los medios necesarios para actuar contra agitadores partidarios del odio contra los judíos, los homosexuales o la democracia occidental y que son lo bastante listos como para dejar en manos de la imaginación de su público el último y pequeño paso hacia la violencia.
Resulta peligroso. Como dijo en 1919 el juez del Tribunal Supremo estadounidense Wendell Holmes con una frase que ya es un clásico cuando se habla de la libertad de expresión: no se puede gritar "¡Fuego, fuego!" en un teatro abarrotado

Trecce dijo...

La barra libre ya estaba, siempre ha estado. Los terroristas juegan con la ventaja de las garantías del estado (jurídicas, constitucionales...) ¿Y ellos? Ellos primero disparan y después preguntan y si les detienen, pues ya sabes, vuelta a las garantías.
Por eso las víctimas nunca se verán satisfechas, porque la poca satisfacción que podría obtenerse está en la ley del talión.

Stop dijo...

Parece evidente que la imbecilidad es algo universal. Y siendo universal, es lógico que se vayan creando órganos supranacionales que difundan la imbecilidad, y aún más normal, que dentro de esos órganos internacionales imbéciles y para imbéciles, también sea lógico y obligado que se juzguen los hechos conforme a la lógica de la imbecilidad manifesta e indiscutible, imbécilmente inapelable e imbécilmente acatada.

El que el responsable de un partido político que nunca ha rechazado la violencia política, el chantaje político, el asesinato político y la guerrilla callejera política, pueda tener la misma libertad de expresión y responsabilidad jurídica en sus afirmaciones que la exigible a un jardinero borracho tibio de alcohol en la barra de un bar, debe ser considerado uno de los pilares básico esa imbecilidad jurídica universal a la que España, de una y otra manera, tanto está contribuyendo con sus imbéciles circunstancias.

Natalia Pastor dijo...

Trecce:

Lo realmente delirante de esta sentencia es que la emita el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sentando un precedente que da barra libre a decir cualquier barbaridad amparándose en una libertad de expresión falsaria y torticera.

Veremos que ocurrirá de ahora en adelante, para como dice Alberto Daza, alguien diga o abogue por el nazismo o la superioridad biológica de la raza aria.

Natalia Pastor dijo...

Stop:

Totalmente de acuerdo.
El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo - y esto lo digo amparándome en la libertad de expresión que ellos esgrimen e invocan-, avalan,protegen y respaldan a terroristas y a quienes son sus cómplices políticos.

Espero que mañana mismo alguien interponga una querella contra mi por tales afirmaciones y así nos reimos todos.

JULAMO dijo...

Lo siento, pero me sobran tecnicismos legales con este terrorista camuflado, los batasunos y toda la cuadrilla de crápulas, incluidos los el PNV, que de una manera u otra intentan justificar algo los crímenes de estas asquerosas alimañas que tanto sufrimiento han sembrado en España.
Ese tribunal no tiene puta idea de lo que son los asesinos etarras. Y la sentencia, para bordarla.
Todavía piensan que son unos independentistas oprimidos por el imperialismo español. Después de permitir que esta pandilla estuviera en el Parlamento Europeoy que vengan mamarrachos extranjeros, cobrando, a interceder para conseguir "la paz"mientras extorsionan y preparan atentados, ¡qué podemos esperar!
Desonroso, este gobierno ha tirado por la borda lo que ha costado años conseguir, además de nuestra dignidad de españoles.
Esto ya es una pura mierda, el mundo ha enloquecido. Encima indemnizar a este tipo. Ya es demasiado. Inaguantable.
Y no es por el Rey, no. Aceptar que es el jefe de los torturadores, es insultar a nuestros policías y ya es demasiado.
Nuestro Zapatero (le sobran güiwols), propondrá a estos jueces que paguen de su bolsillo a este sinvergüenza para que se lo gastesu cuadrilla en amenazar a jueces de Estrasburgo como lo padecen sus colegas españoles.

Clandestino dijo...

Tengo claro que desde que "'defecarse' en la puta España" desde un medio público -y entre la incontenible hilaridad del personal- es libertad de expresión, automáticamente convierte en prevaricador a cualquier juez que dicte sentencia contra cualquiera que diga cualquier otra barbaridad como aquella, o peor.

Dicho esto, la Constitución articula la inviolabilidad de la persona del rey ("La persona del Rey es inviolable..." Art.-56.3), pero no es inviolable ni prohibe ni puede prohibir, el cuestionamiento o la crítica bien al alza o a la baja, sobre lo que la persona que lo encarna, hace bien o hace mal y sobre todo y muy especialmente por lo que omite hacer, en calidad de figura institucional como rey, y como titular del cargo político en calidad de Jefe del Estado. También por el cargo militar como Jefe Supremo de las FF.AA, yresponsabilidad política y militar de la unidad de España, del orden constitucional y de las garantías del estado de derecho, sumados a sus extras de promulgación de leyes y moderador de las CC.AA.

Todo un dechado exitoso de eficacia, honorabilidad y decoro, en la puntualidad, precisión y rigor en el cumplimiento y prestación de sus múltiples responsabilidades, como se puede observar. Lo de parecer un omiso olímpico con rebordes, solo es un ardid para pasar desapercibido en su mal disimulada modestia y timidez.

Creo que se ha ganado un merecido descanso por largo tiempo indefinido hasta la eternidad, en Estoril o otro cualquier lugar allende las lindes patrias.

Si alguien hace una colecta para regalarle el billete solo de ida, aporto.

Natalia Pastor dijo...

Julamo:

Totalmente de acuerdo con lo que comentas.
Lo cierto es que el Tribunal de Estrasburgo es la muestra de la degeneración que sacude Europa y por ende a la UE.

Confunden la libertad de expresión con dar coartadas morales a los asesinos y a sus cómplices, para además crear un precedente jurídico donde cualquiera -agarrándose a esa libertad de expresión- pueda avalar el nazismo,la violencia como medio legítimo o justificar actos terroristas de un "pueblo oprimido".

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Que el papel del Rey deja muchísimo que desear es cierto.
En eso no hay objeción alguna.

De lo que trata la penosa sentencia de Estrasburgo, es de avalar que un terrorista y un asesino como es Otegui, pueda decir que un Jefe de Estado de un pais democrático es un torturador; que la policia y el Ejército español- que tienen cientos de víctimas asesinadas por ETA-, son unos torturadores.

Tamaña barbaridad, tal aberración ha sido aplaudida y enaltecida por un Tribunal de descerebrados absolutos que confunden lo que es la libertad de expresión con la injuria,la calumnia y - lo que es peor-, la imputación de un delito como es el de calificar a alguien -en este caso al Rey - de torturador.