lunes, febrero 17, 2014

El genocidio vasco



El genocidio es un delito internacional que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal; estos actos comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) acusará a ETA ante la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes de lesa humanidad con un informe demoledor que cifra en 858 los asesinatos -de ellos, 24 son niños-, en 10.260 los asesinatos en grado de tentativa y en más de 200.000 el número de ciudadanos que tuvieron que huir del País Vasco por la persecución de los terroristas y sus cómplices. 

Desde un punto de vista jurídico, el genocidio, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra se considera un delito de derecho internacional y no prescribe tal y como recoge la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad de 26 de noviembre de 1968.
La intención de COVITE es solicitar a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional de La Haya que investigue a los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi, Joseba Permach y Pernando Barrena -, y a destacados miembros de ETA -José Antonio Urritikoetxea "Josu Ternera", José Luis Eciolaza "Dienteputo", Tomás Elorriaga "Teo", Juan Cruz Maiztegui "Pastor", Eusebio Arzallus, Rafael Santiago Azcolain, Iratxe Sorzabal y David Plá- por crímenes de lesa humanidad.

El escrito presentado por COVITE es impecable, por que lo sucedido en el País Vasco encaja como un guante en lo tipificado como genocidio  y que se plasma en " los actos contra los derechos humanos también pudieran constituir un delito de genocidio al haber sido perpetrados con intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico o racial". 

Por eso produce náusea y asco escuchar a dirigentes del PP vasco como  Arantza Quiroga, reclamar a  Mariano Rajoy apoyo e iniciativa para liderar políticamente la etapa post ETA, cuando ni la banda se ha disuelto, ni ha entregado las armas, ni han pedido perdón a las víctimas.

Tres años después de aquel anuncio de "alto el fuego permanente", tenemos a los proetarras en las instituciones, a criminales terroristas excarcelados bien por cesión del Gobierno - Bolinaga - bien por la aplicación de la sentencia de Estrasburgo  sobre la "doctrina Parot" y a unas víctimas desamparadas, arrumbadas a un lado de la cuneta por la Justicia que siguen clamando como una voz en el desierto "Dignidad y Justicia" para sus muertos.

 natpastor@gmail.com

6 comentarios:

posodo dijo...

Natalia, lo siento pero no veo cuál sería la definición de "grupo nacional" de las víctimas de terrorismo, más allá de las opiniones políticas, o, simplemente, profesionales (guardias civiles, policías, militares, jueces,...), para que pueda considerarse genocidio.

Un saludo.

El Fugitivo dijo...

Pues yo aplaudo la iniciativa, pero como lo tengan que juzgar individuos smjantes a los que se cargaron la doctrina anti-Parot...!

FugisaludoS

claudesolenprimera dijo...

Natalia,en mi modesta opinión me parece muy bién por que los jueces.
Españoles estan muy politizados.
Espero que se les haga justicia.

VELARDE dijo...

Mira que si se enfadan los del PP.......

Herep dijo...

Los jueces españoles no están muy por la labor, Natalia. Ellos prefieren ganar reputación (con vistas al ascenso) yéndose a la busca y captura del expresidente chino.

Así son.

Trecce dijo...

Si algún día (esperemos que no), el País Vasco se independiza, entonces serán juzgados los asesinos, porque se les aplicará lo de la justicia universal que tanto gusta aquí.
Parece que no hay problema en dar cancha a los asuntos de lejos (lo último es lo de los chinos) y tenemos la casa sin barrer.