domingo, abril 10, 2011

Cainismo


En España triunfa el pensamiento de trinchera, el agravio sin matices, el vinagre en la herida abierta, la convivencia a golpes en cuanto surge la oportunidad. Subyace ese sentimiento de animadversión hacia el contrario y a la mínima ocasión se pone de manifiesto.

Por el momento, este cainismo es más ligero en sus efectos que el de 70 años atrás, cuando Baroja decía que vivíamos en una neurosis, propia de una población "ignorante, mal alimentada, que se entregaba al histerismo e iba unas veces a rezar con fervor a una imagen de madera y otras veces quería quemarla". La hipoteca, el fútbol, la crisis y los cinco millones de parados provocan que la pelea político-mediática no trascienda más allá de los implicados.
Pero el sectarismo, el cainismo, permanece.
Esta reflexión viene a cuenta de un artículo del escritor Fernando Aramburu en el suplemento literario de El País, titulado Tobillo de España donde desde su perspectiva por vivir en el extranjero, radiografía el hecho de "ser español".



Dice Aramburu que "Basta permanecer diez minutos en una de sus calles para comprobar que el país alberga más ruido que esencias. Se dice que los españoles duermen poco. La hipótesis parece plausible, a menos que sean connaturales en ellos la impaciencia, el mal humor y las ojeras. Hoy por hoy el español arquetípico consiste en un espécimen humano que, encabronado hasta las orejas, aporrea en medio de un atasco, de forma compulsiva, el claxon de su coche. El caso es no pertenecer a una élite. No incurrir en el lenguaje refinado, en las maneras sensuales y delicadas, en el cultivo de la elegancia irónica.
Menos mal que andamos sobrados de antídotos: las palabrotas, el tuteo agresivo, tus muertos y otros fangos léxicos que eximen al usuario del trabajoso, del inútil empeño de desembalar la perspicacia. No hay más que encender el televisor para darse cuenta de la baja calidad humana que se fomenta y se estila en el país.
Quizá España sea un país de simples dualidades: PSOE / PP, EL PAÍS / El Mundo, Real Madrid / Barcelona, republicanos / nacionales".


Simplismo absoluto, añado yo.
Cainismo ibérico.


natpastor@gmail.com

26 comentarios:

Clandestino dijo...

Buen post, fiel retrato de nuestra triste realidad, donde el mérito en libertad y desde el libre albedrío, son el enemigo a batir por rufianes, ladrones y por sus parásitos serviles, que elevan a los inútiles al poder y descienden a los cualificados al molar.

Todo esto viene de una herencia medieval, ya cuasi genética en los españoles, que data de cuando nos educaron a valorar más la dependencia de un liderazgo, que la autosuficiencia emprendedora basada en cualidades y aptitudes solo posibles en libertad. Así se origina el parasitismo dependiente del 'mendruguero' de turno, que ha terminado excluyendo la racionalidad y autosuficiencia, que convierte en servil a una porción poblacional exageradamente amplia, que renunciando a su libre albedrío y a su libertad de pensamiento, reacciona a la simplicidad de la consigna del su líder incuestionable, aún en su criminalidad, por el mero hecho de ser la mano que les da de comer.

Podrán ver a un asesino despedazando a una víctima, pero solo será perseguido, juzgado y condenado, si el asesino NO es servil a su líder, como claro eufemismo de lo que antaño era ‘el amo’. Lo que nos deja clavados exactamente en el total contenido y más puro concepto medieval, ajustado a la realidad actual, con una tenue evolución que se reduce al uso de un lenguaje más ‘políticamente correcto’.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Sí, es como un miedo visceral a ser alguien por uno mismo, a no estar en algún club.
Quizá para que sean otros los que piensen, decidan, se arriesguen y te digan cómo debes vivir y pensar tú. Mu descansao

Bucan dijo...

No nos engañemos. Los políticos siembran el cainismo en sus luchas por el poder que les proporciona trinque y buena vida, pero entre ellos no se pisan la manguera. Los políticos saben perfectamente unos las corrupciones de los otros, pero nunca se denuncian. Las denuncias siempre vienen del exterior al círculo político.

Sin embargo, grandes masas de ciudadanos son fieles a sus caciques, como embobados. En ellos si cala el cainismo que siembran los políticos.

Natalia Pastor dijo...

Gracias.
Coincido por completo con tu comentario .
Es cierto que España es históricamente,casi genéticamente, cainita.
Hay una dualidad suicida, una dicotomía que se aplica a todo y cuya raíz se pierde en la nebulosa de los tiempos.

Españ ha sido de Góngora o de Quevedo, de Joselito o Belmonte.
Bien dijo Machado aquello de "españolito que vienes al mundo te guarde Dios,una de las dos Españas ha de helarte el corazón".

Pero dicho esto, no es menos cierto que el sectarismo que vivimos en estos últimos años han incentivado y alimentado ese cainismo.
El zapaterismo ha servido como pócima mágica para revolver los más bajos instintos y a golpe de bilis producir una Ley de Memoria histórica que es la plasmación legislativa del cainismo puro y duro, del sectarismo más ciego y visceral.

Natalia Pastor dijo...

Carlos Fdez de Ocón:

Hay un cierto sentido lanar en una parte de lasociedad española y que se acentúa cuando se azuza el sectarismo.
Sólo tenemos que recordar lo ocurrido los días posteriores al 11-M para comprobarlo.

Natalia Pastor dijo...

Bucan:

La corrupción - que es el ejemplo que pones -, anida tanto en uno como en otro partido y sólo se exhibe cuando la ocasión lo requiere.
Lo comentaba el otro día cuando el caso del hijo de Chaves,algo que era de dominio público,vox populi en Sevilla, y del que sin duda el PP tenía conocimiento desde hace años;¿por qué sale ahora?.

Neo... dijo...

España es cainita hasta las cejas, o mejor dicho, España es más cainita desde lo del "cejas"

Natalia Pastor dijo...

Neo:

Eso está claro.
Zapatero ha baasdo gran parte de su actuación política en la fractura social y el enfrentamiento; en la división y la confrontación.
Ha removido la visceralidad y la inquina que nace del sectarismo para movilizar a su electorado.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Excelente post con una reflexión profunda y a mi juicio fidelísima con la realidad de España.
Enhorabuena.
Un abrazo
Asun

Stop dijo...

Pues yo doy la razón en todo a lo que aquí se dice, pero veo exagerado, o incluso muy exagerado, casi patológico, esta manía de reducir todos los males de la humanidad, que son universales, al exclusivo de los españoles.

Todo el mundo es maravilloso hasta que comienzas a conocerlo. En España tenemos la manía de ser grandes desconocedores de la historia de otros países, y además, somos tan superficiales que sólo conocemos en "profundidad" lo nuestro (reducido a nuestros defectos, que no a la historia), y es justo cuanto más en profundidad conoces algo que tienes más motivos para ver sus profundas contradicciones, para juzgar e ingluso detestar esa sociedad.

Pondré dos ejemplos que muchos entenderán. Durante muchos años yo era admirador, no ferviente admirador, pero sí admirador de la civilización islámica. La desconocía tanto, mi conocimiento era tan superficial, que la asimilaba a la nuestra en todo lo que me era desconocido. No fue hasta después de interesarme por el Islma y por lo islámico, que me di cuenta de cuan distinto es su concepto de civilización en relación al nuestro, de cuan equivocado estaba y de todo lo inferior, por miserable y misógena, era la civilización islámica en relación a la nuestra actual.

Esto mismo me pasó con los judíos, de los cuales desconocía casi todo, como casi todo el mundo. Pero tras estudiar sus escritos, su visión del mundo, sus muchas sectas, la historia de los judíos, sus relaciones con otros pueblos y la guinda, el Israel moderno, me llevé una impresión igual o peor que con los islámicos.

Yo lo que veo es que para juzgar a España, hay que comenzar por colocarla en su contexto, por estudiar, pero de verdad, la historia de otros países, como es su sociedad, y dejarse de tanto cainismo. Aquí llamamos cainismo a lo que es simple incultura, porque la visión tradicional cainita, de autolamento, nace de un no saber nada, o poco, de lo que ocurre en otros países. Y también nade de no ser capaces de mirar hacia el futuro, de buscar soluciones en el pasado, de conformarse en una autocrítica plagada de lugares comunes ya muy trillados, raciales y de un lamento absurdo que da auténtica pena, pero de las gordas. Saludos.

Natalia Pastor dijo...

Stop;

Es cierto lo que comentas, pero también es innegable que nuestro país tiene un poso cainita que a lo largo de la Historia ha ido dejando muestras visibles.

¿Por qué es así?.
No lo sé, pero no hay dudas - y me centro ahora en la política-, que la dualidad que aquí existe, esa radicalidad sectaria que se percibe en un sector de la sociedad, no existe en ningún país de Europa.
¿O acaso tiene algo que ver la ultraizquierda guerracivilista y que hay en este país con la que existe en Francia o en Inglaterra?.

Si durante los 80 y los 90 ese cainismo bajo de intensidad,la llegada de Zapatero ha recativado la bilis a cotas absolutamente desconocidas desde hacía más de setenta años.

Candela dijo...

Rodríguez pasará a la historia como el presidente más pésimo y sectario que jamás hayamos tenido. Cuando parecía que ese sentimiento cainita estaba desapareciendo llegó él avivando el fuego, propiciando los enfrentamientos, y solo por rentabilidad política.

Puede que los españoles conozcamos poco el gris y seamos extremistas, pero creo que nadie deseaba esto. El problema es que para enfrentar tanto sectarismo a veces hay que ser un poco bastante radical, me refiero a lo que ultimamente está ocurriendo con la quema de iglesias sin que los poderes públicos muevan un dedo.

aspirante dijo...

Muy cierto, aunque se pueden introducir algunos matices.
Yo soy republicano, pero en la guerra me hubiera ido con los nacionales, y sería capaz de respetar la figura del rey (otro que no sea JC) sólo por tradición.
Soy agnóstico y laico, pero no anti católico, etc.
Lo cieerto es que este cainismo es azuzado, patrocinado y alentado por la casta parasitaria de poder.
Ellos lo que quieren es siervos, no ciudadanos libres cuyos gobernantes estén al servicio de la ciudadanía.

Natalia Pastor dijo...

Candela:

En España hay una extrema izquierda que anida alrededor del PSOE y de la cual Zapatero ha sido -y es aún- su máximo representante .
El discurso anticlerical ha derivado ya a la segunda fase que es la violencia y los ataques contra la Iglesia.
Desde artículos en prensa,foros y algunos blogs que conocemos se ha dicho que la "Iglesia que ilumina es la que arde", se ha abogado por la violencia de forma sibilina y cada palabra era una incitación al odio.

Si en otro momento fueron las víctimas del terrorismo -de las cuales se mofaban-, el punto de mira lo han centrado ahora en la Iglesia y los católicos.

Natalia Pastor dijo...

Aspirante:

Hace diez,quince años, ese cainismo atávico parecía,si no superado,si al menos diluido y rebajado.
Pero como tú señalas,ha sido la clase política -en este caso Zapatero-, quién ha removido la bilis de manera irresponsable y ha dado alas a la extrema izquierda cada día más montaraz y violenta.

Manuel dijo...

Quizás el problema de España sea un cainismo incrustado en los genes, aunque creo que mas que eso es la falta conciencia como pueblo, algo que cualquier ciudadano del tercer mundo lleva con orgullo, eso es lo que nos falta a los españoles, conciencia de lo que somos y lo que fuimos, estar unidos como pueblo; bien es verdad que la cultura forma parte importante de esto, y aunque a nivel individual hayamos tenido grandes figuras en todos los campos, no hemos sabido aprender de ellos, o no han sabido enseñarnos, han habido demasiadas cosas que nos han apartado del camino del conocimiento, y eso es lo que nos ha empobrecido y nos ha hecho como somos, en vez del “todos a una Fuenteovejuna”, hemos pasado del “sálvese quien pueda”, y por mucho que queramos seguir adelante, nos faltan lideres que sepan aglutinar la fuerza que tenemos como pueblo.
Un saludo

Clandestino dijo...

Stop

Con permiso de Natalia, me permito abundar sobre tu comentario.

El conocimiento de otras culturas es bueno y beneficioso, en cuanto que enriquece el espíritu en el conocimiento y ayuda a ubicarnos con respecto a lo que podemos o debemos remedar o remediar. Pero el conocimiento de otras culturas, no alivia nuestros males endémicos, en una visceralidad asfixiante, que obstruye o condiciona lastrando el desarrollo normal de la personalidad de terceros, tanto cualificativa como cuantitativamente.

Además de eso, el que otras culturas tengan otras virtudes, taras o carencias, no nos soluciona las nuestras, por aquello de que mal de muchos...

El Islam fue una gran civilización, que en gran medida culturizó y por extraño que suene, humanizó y dignificó a un Occidente aún bastante bárbaro, con aportes importantes y avanzados en progreso y civismo, destacando en áreas como la filosofía, astrología, matemáticas, literatura, música, agricultura, arquitectura, leyes, urbanidad o cuidados e higiene personal. Fue la pérdida de su avance y de sus dominios imperiales a manos de templarios y cruzados, lo que los radicalizó, concentrando su resentimiento contra Occidente, y parando el tiempo en la época. Se abandonaron y dejaron de crear y progresar civil y políticamente, para sostener el odio generación tras generación, a la espera de reconquistar los espacios perdidos.

De los judíos podemos dar no pocas paladas de cal junto a las de arena, pero para hacerles justicia es necesario reconocer que una mayoría de avances científicos, tecnológicos, sociales y políticos se los debemos a ellos, sumados a sus importantes aportes en sistemas comerciales de mercados interestatales, mereciendo el reconocimiento de ser los verdaderos motores de nuestra Civilización Occidental.

Como tú mismo sugieres, todos somos dos caras de una misma moneda. El valor de cada cual, es el de esa moneda, incluidas sus dos caras. Tenemos el deber de enriquecernos aumentando su valor, cuidando la compatibilidad mineral entre ambas caras. De no ser así, la electrolisis acabara corroyéndola, hasta destruirla.

Todas las experiencias tanto físicas o científicas, como históricas, nos indican claramente que la unión es fuerza y la división es debilidad. Por tanto nadie puede poner en duda que el enfrentamiento debilita a una sociedad, mucho más que la guerra para mantenerse unida como unidad nacional.

Natalia nos explica muy bien, que el cainismo que nos caracteriza, es corrosivo y nuestra mayor debilidad. Ese cainismo corrompe el espíritu, amarga la vida y conduce inexorablemente a la renuncia de la libertad, lo que es lo mismo que renunciar a los contenidos de la vida, por ser la libertad el bien más supremo del ser humano, muy por encima de la vida.

Saludos

Señor Ogro. dijo...

No podemos negar existe una dicotomia simplista en nuestra sociedad, y un cainismo surgido de la inmadurez educacional y política. Dicho esto, hay que ver como nos gusta ver sólo nuestra porquería, es como abundar y rebozarse en aquella cosa de la Leyenda Negra de España en temas como el descubrimiento y conquista de España.


Porque a tenor de lo leido, diriase que el resto del mundo nada tiene que ver con nosotros, y diríase que el resto del mundo son reinos felices, arcadias de fábula donde todos son respetuosos y tal.

Vamos a ver, todos hemos visto a los alemanes, ingleses, italianos, franceses etc, a la que cruzan la frontera y aterrizan en cualquiera de las zonas de fiestuqui de nuestro país. O quien no ha visto a los ingleses en sus pub viendo a su seleccion. O, y esto no lo he comprobado, me contaron como en la october fest, los alemanes con tal de no levantase, se mean debajo de las mesas.

Quiero decir, nuestra sociedad sin duda tiene una enfermedad, un problema serio en lo relacionado con la responsabilidad social, política... pero coño, no nos hagamos más sangre de la necesaria.

A fin de cuentas, el individuo español sigue siendo respetado y querido en casi todo el mundo.

Natalia Pastor dijo...

Manuel:

En España la conciencia de nación, el orgullo, sólo sale a relucir en acontecimientos deportivos.
Durante todo este tiempo, desde el 75 hasta hace un par de años y motivado no por un convencimiento,sino por los éxitos de la selección de fútbol, la izquierda renunció incluso a nuestros ímbolos nacionales; repudiaron la bandera y el himno e incluso estigmatizaron con la etiqueta de "fascista" a quien hiciera gala de ellos.

Natalia Pastor dijo...

Señor Ogro:

Ese avergonzarse de España, de nuestra historia, es algo de lo que la izquierda siempre ha hecho gala hasta nuestros días.
Han repudiado desde la Reconquista y los Reyes Católicos hasta el Descubrimiento de América.
A algunos incluso de les ha llenado la boca de la palabra "genocidio" y han exigido que España pida disculpas por descubrir el Nuevo Continente.

Y es que el cainismo sectario bebe de los complejos y de la inquina.

Elena Nito dijo...

Natalia, interesantísimo tu post de ayer, y muy acertado el de hoy (voy con un día de retraso). Caín mató a Abel por celos, porque Dios prefirió el sacrificio que le ofreció Abel frente al de Caín..enloqueció de celos..envidia podrida hiriente..odio al otro por ser mejor..os suena?

Además de la dualidad, signo como dices de ese simplismo absoluto, de ese obviar los matices, a veces decisivos, de ese contigo o sin tí, la envidia de Caín corroe nuestro país y nos impide avanzar. Se atiza siempre al que destaca, porque subraya la inferioridad de los demás en un determinado aspecto, les hiere..¡Qué poco dados somos a alagar méritos ajenos! Sólo a los inseguros, a los acomplejados con o sin motivo, este gesto les hace a menos. No sólo permitir sino potenciar que cada cual descubra cuál es su luz propia, y la haga brillar al máximo es la única manera de hacer avanzar una sociedad.

El problema de los sistemas igualitarios es que siempre tienden a igualar por lo bajo. Y de ahí al obstruccionismo, al desperdicio trágico de talento, al alienamiento-aborregamiento individual, al exilio de los mejores y al inframundo..

Stop dijo...

Natalia, coincido con lo que dices, pero Europa no se reduce a Francia, o Reino Unido. Por otro lado, lo que falla, o falló, en España ha sido el adoctrinamiento de la población. Nos guste o no, la pretendida sociedad Francesa o Británica, son el fruto de la matanza, brutal, de disidentes seguida de un adoctrinamiento nacionalista, o imperial, de éxito. Y reducir Europa a estos dos países, es muy reductista. ¿Es Bélgica menos cainita que España? ¿Es Italia lo que parece, o es fruto de un exceso de propaganda en un país joven? Y podemos continuar.

Para entender lo importante que resulta el adoctrinamiento de las masas, o el control de masas, veamos los sucesivos intentos del P$OE por crear masas sociales, españolas, importadas, o independentistas, afines a sus postulados federalistas y socialmente sectarios. Eso es ingeniería social. Ellos lo llaman: pedagogía.

El verdadero error fue que no es suficiente con ganar guerras, además, hay que ganar la mente de la gente, y de sus hijos, creando una teología nacional. Esto se intenta con más o menos éxito en todos los países. Sólo los países con una amplia implantacion masónica, donde la teología oficial dominante se puede postular en todos los sectores: político, educativo, comercial, social, cultural, medios de comunicación, ejército... Se consigue un elevado nivel de éxito. Saludos.

Stop dijo...

@ Clandestino, con todos mis respetos, no coincido con las visión histórica positivista del islam o el judaismo. Tampoco comparto el positivismo sobre la influencia judía. Todos los grandes merdés mundiales han sido orquestados por judíos, en comandita, ya sea por el comercio internacional (opio, esclavos), la banca internacional, el liberalismo económico, las revoluciones republicanas, el comunismo, y bueno, vamos a encontrar la financiación de la banca judía en todas las guerras, desde la de Indochina a la de Irak.

Y sobre lo del cainismo español, yo lo veo más como una falta de una idea global, de un proyecto definido. Es común a otros países. En el caso de España es lastimoso que tengamos esta clase política, tan... me guardo el calificativo, porque tenemos muchos motivos, y deberíamos tener la suficiente capacidad, para vivir muy bien, en un país grande, poco poblado, en una situación estratégica y con algunos recursos naturales, a los que hay que sumar el turismo y un legado histórico que para si lo querrían los norteamericanos. El no saber aprovechar lo que se tiene, es una gran característica de los políticos españoles. Saludos.

Natalia Pastor dijo...

Elena Nito:

Sólo tienes que ver como ha reaccionado la izquierda con la idea de Esperanza Aguirre de crear un centro exclusivo para los alumnos con mejor expediente.

Aguirre anunció su intención de poner en marcha los "Bachilleratos de excelencia", un modelo que separa a los estudiantes con un ocho de nota media mínima y un siete en la prueba de Conocimientos y Destrezas Indispensables y la extrema izquierda, empezando por los socialistas han cargado contra ella repletos de inquina y bilis.

¿Por qué?.
A la izquierda le interesa la mediocridad, el igualitarismo a la baja, el agrupamiento lanar, la falta de interés.
Para la izquierda el espíritu de sacrificio,la cultura del esfuerzo, la busqueda de la excelencia son reprobables, no interesan.
Cuanto más lanar e inculto sea el personal, más votos.

Elena Nito dijo...

Lo mismo pensé Natalia. Qué triste.

Yo sé de una, que después de ganar el Premio Extraordinario de Bachillerato en su región (tras varios meses de acoso y derribo su profesora de latín consiguió que se presentaran al examen ella y otra compañera de su clase, las únicas con media de Sobresaliente en los 3 cursos de BUP) cuando fue a recoger..¿el qué?..le pusieron la mano en el hombro y le dijeron en tono muy digno: "No te preocupes, esto constará en tu expediente académico". Ni un papel, ni un caramelo le dieron..

Menos mal que la Matrícula de Honor en COU sí incluía un "algo", las matrículas del primer año de carrera gratuitas si estudiabas en Universidad Pública. Como la doblemente premiada tuvo a bien estudiar en una Universidad Privada, se quedó a dos velas.

Quizá sería porque aún estábamos en el 92, ahora igual a los que ganen sí les dan, por lo menos un capón y un tirón de orejas..a ver si aprenden que eso no se hace.

velarde dijo...

Retrato fidedigno de la plebe Homo Hispanica, cainismo nacional, deporte nacional.