sábado, marzo 26, 2011

El hombre que se demandó a si mismo


Cuando un camión del servicio municipal de Lodi, California, golpeó el coche de Curtis Gokey al ir marcha atrás, decidió demandar a la ciudad por los daños.
Él estaba conduciendo el camión que provocó el accidente, pero eso pequeño detalle no le detuvo.
Gokey demandó a la ciudad por importe de 3600 dólares. Después de que la Fiscalía denegara la reclamación porque Gokey estaba demandándose a si mismo, él y su esposa decidieron volver a realizar la demanda pero a nombre de ella. El fiscal de la ciudad, Steve Schwabauer dijo que la demanda era un fraude de ley y no la admitió a trámite.
Pero Rhonda insiste en que tiene derecho a demandar al Ayuntamiento porque un vehículo municipal había golpeado su vehículo privado. Además ha subido el importe de la indemnización a 4800$.

Baltasar Garzón ha presentado una demanda en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en la que sostiene que el proceso que tramita el Supremo contra él por haber investigado los crímenes del franquismo viola el principio de indepedencia judicial.

Asistimos a un un hecho inédito en el mundo judicial, ya que de entrada Garzón, suspendido en funciones, ni siquiera ha sido juzgado y, sin agotar la vía nacional, ha acudido a la vía europea.
El artículo 35 del Convenio Europeo de Derechos Humanos establece que no podrá acudirse a la Corte europea hasta después de «agotar las vías de recursos internas» y en el plazo de seis meses «a partir de la fecha de la decisión interna definitiva».
Pero para Garzón, eso es lo de menos. ¿Cuándo le ha importado la legalidad?.

En estos momentos, Garzón ha recusado a cinco magistrados del Tribunal Supremo.
Mezcla de su egolatría y su descabellada huida hacia adelante, Garzón no acepta que tenga que responder ante los tribunales porque él siempre se ha considerado por encima del ordenamiento vigente y con capacidad para interpretarlo como estime oportuno y la ocasión lo requiera.

Para Garzón la Justicia no es un fin, si no un medio.

Lo surrealista del asunto es que Garzón recurre a Estrasburgo, un tribunal que ya ha emitido dos sentencias condenatorias contra él por su falta de imparcialidad al procesar a Rafael Vera y por su vergonzante negativa a investigar un caso de evidentes torturas.

A este paso, Garzón acabará demandándose a si mismo.


natpastor@gmail.com

26 comentarios:

francisco dijo...

La demanda, Natalia, que es lo que ya eleva el despropósito a la categoria máxima, la ha presentado Interights, una ONG de extrema izquierda establecida en Londres y dedicada a proteger los "derechos humanos".
El escrito denuncia el «enjuiciamiento injustificable de un juez por veredictos razonados de forma cuidadosa y como respuesta a su intento de impartir justicia a las víctimas de las atrocidades del franquismo».

Alucinante.

Natalia Pastor dijo...

Francisco:

Los compañeros de viaje de Garzón, son esos, la extrema izquierda.
Un juez jamás puede aplicar la ley en función de su sesgo ideológico y dejarse llevar por prejuicios o inquinas.
Y eso es lo que Garzón ha hecho.
En el caso de la "causa general" que pretendió abrir contra el franquismo, choca con uan resolución que dictó él mismo un par de años antes, cuando decidió no juzgar a Carrillo en base a esa Ley de Amnistía que ahora pretende aplicar a únicamente los del bando vencedor en la contienda.

Todo lo que haga Garzón de ahora en adelante no es más que una huída hacia el precipicio, por la evidente prevericación en la que ha incurrido.

Merlinjoy dijo...

A ver si tenemos suerte y nos ponen al señor garzón un temporadita a la sombra y de por vida fuera de la justicia, porque un juez que entra a formar parte del juego político, no puede volver a la magistratura como si nada y encima erigirse por encima del bién y del mal.

Este hombre hace mucho daño a la justicia y debe de ser cesado de cualquier cargo publico cuanto antes y que responda ante la justicia si ha cometido algún delito

Natalia Pastor dijo...

Merlinjoy:

Garzón no es juzgado por sus ideas sino por sus hechos. Antepuso a sabiendas su sectarismo ideológico a la aplicación de la Ley.
Por mucha maniobra, por mucho circo, por mucha argucia que intente, sus dias - afortunadamente para la Justicia de este pais - , están contados.
Que a estas alturas tengamos que estar aún con este esperpento, es realmente kafkiano.

Stop dijo...

Natalia, Garzón es la punta del iceberg, la muestra del escaparate de como funciona la justicia en España: por encargo, partidista, sometida al interés de la política y en última instancia, supeditada al endiosamiento del personaje de turno, porque tanto ejercicio del poder, de la arbitrariedad y de la chapuza, en completa impunidad, debe trastocar los sesos del más pintado. Saludos.

Bucan dijo...

Muy buena la historia del hombre que se demandó a sí mismo. Qué lástima que Garzón no haga lo mismo y se autocondene.

Las cartas aquellas de QUERIDO EMILIO escritas por Garzón hablan por sí solas de que va ese tío. Le gusta la pasta más que a un tonto un lápiz. Y la popularidad. O sea, un desastre de juez.

Garzón personifica más bien, todo lo que no debe ser un juez.

HIPÓCRATES dijo...

No es por enfriar buenos buenos deseos, pero tanto la Fiscalía del TS como el ministro de Justicia ya dijeron que las acusaciones populares, o sea Falange y Manos Limpias, carecen de legitimidad procesal para instar la causa: Traducido; que quieren librar a Garzón por ese método y...quién sabe...tal vez que recupere "El Faisán". Vamos, "dos pájaros" de un tiro. Las trampas las bordan.

Urdanautorum dijo...

Las reformas que necesita España con urgencia son: económica, Justicia, autonomías y ley electoral.
La Justicia necesita gozar de la plena confianza de la sociedad. Aunque no sea lo común, la gente tiene la impresión de que toda la institución no es independiente y está politizada. Si no cambian esa imagen, saldrá el de más fama, que no prestigio, y creará un alarma social que puede llegar a influir en las decisiones de los tribunales. Más aun cuando asistimos al patético espectáculo del respaldo de juristas a un compañero procesado, con la intención manifiesta de influir en la sentencia.
¿Por qué los militares no pueden ni tan siquiera manifestarse políticamente y los jueces dejar la toga por la moqueta y volver, etc.etc.?

Candela dijo...

Estaba mirando hace un rato, artículos de prensa sobre el tema. Tu post acaba de confirmarme en la idea que tengo sobre esto ya que comentas que tiene que agotar las vías nacionales.

El lo sabe, pero está montando el numerito para diluir la atención sobre las otras demandas y sobre LA VERDAD.

Porque aunque fuese legal lo que hace ahora, que yo sepa, en el caso de las fosas se le demanda por no tener competencia en este tema, con lo cual, su libertad de acción no se coarta; se ponga como se ponga.

Bate dijo...

Queremos saber.
¿Cuánto ha pagado el manirroto gobierno español a Colombia para quitarse de en medio a este individuo?. Garzón está acabado, igual que Zp, sólo es cuestión de tiempo la caida.


Por cierto, Natalia, mañana Pepiño Blanco da un mitin junto con ("llamadme") Pepe Griñán a 20 metros de mi casa. ¿Te parece correcto que reciba a esta panda de fariseos con una gigantesca pancarta del "No a la Guerra"?

Natalia Pastor dijo...

Stop.

Efectivamente,garzón es el botón de muestra de todo lo que de pernicioso y lesivo hay en nuestro sistema judicial.
La politización y la ruptura de la separación de poderes es el caldo de cultivo para que individuos como Garzón hayan enlodazado y sumado en el descrédito a la carrera judicial.

Natalia Pastor dijo...

Bucan:

Gracias.
En cualquier otro pais Garzón estaría en la cárcel y apartado de la carrera judicial.
Aquí no.
Aquí ha sido tomado como totem de la extrema izquierda guerracivilista que ve en él el paladín que va a juzgar - hay que estar locos...-, el franquismo, treinta y seis años despues de la muerte del general y con una ley de amnistia de por medio.

Natalia Pastor dijo...

Hipocrátes:

Eso de que carecen de legitimidad no es cierto ;es una mera estrategia jurídica.
Te recomiendo este post que aclara cualquier duda al respecto .

Natalia Pastor dijo...

Urdanautorum:

La politización de la justicia es uno de los grandes males que acechan a nuestro maltrecho sistema de separación de poderes.
Todo arranca del hecho de que los jueces sean designados para ocupar cargos de gobierno del propio poder judicial (Consejo del Poder Judicial) y de que sean nominados para formar parte de Tribunal Constitucional por poderes políticos, como serían el Congreso, el Senado y el Gobierno, lo que produciría el efecto de que los jueces suelan decidir, siempre según ley - o no,véase Garzón...-, en sintonía con los intereses y las conveniencias de los partidos que los han promovido o del Gobierno de turno.

La politización de la justicia compromete sin duda cualidades que tradicionalmente, desde Montesquieu, se han tenido como esenciales o constitutivas del poder judicial, como son su independencia, su imparcialidad, su neutralidad, su apoliticidad, su objetividad. Todas estas cualidades apuntan fundamentalmente a que el poder judicial debe ser independiente de los otros poderes del Estado. Es evidente que, en principio, nadie está en contra de que los jueces deban ser independientes, imparciales, neutrales, apolíticos y objetivos, pero una cosa es que “deban serlo” y otra cosa es que “puedan serlo” con el actual sistema de elección y promoción dentro de la carrera judicial.

José Luis Valladares Fernández dijo...

De Baltasar Garzón, querida Natalia, podemos esperar cualquiercosa. La soberbia le pierde. Se cree el novamás en el mundo judicial y despues hace unas instruciones lamentables.
Esperemos que de ésta le aparten definitivamente de la carrera judicial. Elementos así, hacen más daño a la Justicia que otras muchas consideraciones.
Saludos cordiales

Natalia Pastor dijo...

Candela;

Estoy convencida de que el Tribunla de Estrasburgo rechazará la demanada ya que vulnera de forma clara y merdiana el artículo 35 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que establece de manera taxativa que no podrá acudirse a la Corte europea hasta después de «agotar las vías de recursos internas» y en el plazo de seis meses «a partir de la fecha de la decisión interna definitiva».

Pero lo que Garzón trata es de hacer ruido, de "mostrar" a Europa que su procesamiento es una venganza y un oprobio cuya causa es su intención de perseguir los crímenes franquistas.
La demanda de Interights va en ese sentido.

Natalia Pastor dijo...

Bate:

No sólo me parece correcto, si no que además es imprescindible.
No tienen vergúenza, pero nosotros si tenemos memoria.

Natalia Pastor dijo...

Jose Luis Valladares:

No hay duda de que el dia que Garzón sea condenado y abandone por siempre la carrera judicial, un viento regenerador marcará un antes y un después del paso de tan funesto y dañino personaje por nuestro sistema judicial.

Clandestino dijo...

Está claro que no pretende justicia, sino librarse de ella haciendo ruido con el que reactivar el escudo mediático, que se resiste a reconocer que ya no tiene desde que perdió el favor de su "señor", en cuanto dejó de serle útil al parder las llaves del cajón de los 'Faisanes'.

"Sin las llaves del 'Faisán' no eres nada", debió decirle el salao de Rugalcaba, con la simpatía que lo caracteriza.

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Garzón sigue siendo utílsimo para los socialistas.
De ahí el interés en que progrese la intención de que selimite el ejercicio de la acción popular.

La acción popular es un derecho reconocido por la Constitución Española, por lo que no se puede suprimir. Pero lo que el Tribunal Constitucional si puede hacer es limitarla, de tal manera que el monopolio de la acusación pública quede en manos del Ministerio Fiscal, o sea, del Gobierno.
Una de las consecuencias prácticas de esta futura decisión afectaría a a dos de las tres querellas que Garzón tiene abiertas en el Tribunal Supremo.

El Consejo General del Poder Judicial sólo ha suspendido cautelarmente a Garzón en sus funciones por investigar los crímenes del franquismo. Esto supondría que el órgano de gobierno de los jueces tendría que levantar la suspensión al juez, por lo que regresaría a su destino en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

En tanto se celebra el juicio por lo de las escuchas de Gurtel, imagina a Garzón haciendo y deshaciendo en el sumario del Faisán y con Rubalcaba en puertas de ser el sucesor de Zapatero...

aspirante dijo...

Con tal de salir en los telediarios no sabe qué inventar.
Qué afán de protagonismo tan superlativo!
No nos engañemos: nunca fue un juez, sino un político que decía ser juez.

Natalia Pastor dijo...

Aspirante:

Es desolador que a estas alturas estemos todavía con las maniobras de este juez prevaricador,absoluta marioneta de quienes realmente le mueven los hilos.
El dia en que desaparezca para siempre de la carrera judicial y de nuestras vidas, habremos dado un paso básico en lo referente a la regeneración de la justicia y de la salud democrática de este pais.

Clandestino dijo...

Natalia

Lo que dices ha sido y es exactamente lo que y como lo dices. Pero ante la evidente bicefalía de la organización pesoe, parece claro que varían los modos y procedimientos. Hay tres indicios claros de que Garzón ya cuenta menos para el presidente en funciones, que su valedor zp.

El primero es que la fiscalía maniobra para sacar el faisán de la AN. Lo cual significa que el Rugalcaba ya tiene asignado otro 'gestor limpio' de su confianza y que no moverá un dedo para que Garzón recupere la "llave" del faisán.

El segundo que nadie del partido, ni del clan cejero, ni de la 'gran' prensa afín se dignó acudir a la presentación de su libro. Claro abandono a su suerte, seguramente obedeciendo consignas de Ferraz, ya que solo hace unas semanas, los cejeros aún lo vindicaban a grito pelado en plena calle.

Y la tercera que tras quedar claros los tejes manejes de Garzón ante jueces y opinión pública nacional e internacional, ha perdido su valor como activo pesoista, resultando más un lastre pernicioso política, jurídica y mediáticamente, que un colaborador eficaz y efectivo.

Tengo claro que Garzón está 'quemado' y reconvertido a 'problema', ya que con la información que tiene si 'muere' podría dinamitar al pesoe en una semana, y seguramente la tiene muy bien documentada y con copias en lugares seguro sabedor de con quienes se juega los cuartos. No pueden deshacerse de él como les gustaría. Tendrán que deshacerse de él 'cariñosamente', pasándole la mano por 'el lomo' además de garantizarle inmunidad a su impunidad, aceptando la posibilidad de ocasionalmente aceptar sus posibles chantajes.

Garzón está acabado como juez, pero ni mucho menos está muerto como pesoista, en una organización donde nadie puede alzar la voz contra nadie por estar todos metidos hasta el cuello en el mismo lodazal, marginados de la justicia.

Quien con niños se acuesta...

Natalia Pastor dijo...

Clandestino:

Tienes toda la razón.
en el momento en que Garzón esté fuera de la acrrera judicial, el PSOE y la extrema izquierda mediática,guerracivilista y biliosa, lo abandonará a su suerte y lo darán por plenamente amortizado.
En tanto en cuanto eso se produzca, van a tratar por todos los medios de salvarle el cuello, por que en la supervivencia de Garzón está la propia supervivencia, de entre otros, de Rubalcaba.
En cualquier pais serio de nuestro entorno,ambos estarían en la cárcel cumpliendo condena.
Aquí no.
Es lo que tiene ser un pais con una democracia meramente formal.

velarde dijo...

Si en este pais " democratico" existen jueces como este personaje de toga negra, bueno mas que negra oscura, es evidente que la democracia del estado no es mas que una pantomina, un escenario irreal con actores de dudosa reputacion y honestidad.Sin independencia de poderes todo, adsolutamente todo esta podrido.

Natalia Pastor dijo...

Velarde:

Una democracia que no tiene una separación real de poderes se queda en un mero espejismo, en una democracia formal.
La politización de la Justicia es lo que permite que individuos como Garzón hayan hecho carrera dentro de un sistema que "necesita" togas de ese calibre para prestarse a utilizar la aplicación de la ley como un arma al servicio de los dictados del partido al que uno se ha vinculado de manera indudable.