viernes, septiembre 10, 2010

Quemar después de leer


Mi admirado Carvalho, el detective gallego que alumbró Vázquez Montalbán, siempre decía que él quemaba libros porque la cultura no le ha enseñado a vivir, sino que ha actuado como un filtro entre la provocación de la realidad y la respuesta, mientras que si no hubiese leído tanto tendría mayor capacidad para dar esa respuesta.

Carvalho puede permitirse esa conducta y quemar "La crítica de la razón dialéctica" de Sartre o "Así se templó el acero" de Ostrovski.
Carvalho dispone de chimenea y la tiene encendida incluso en verano, cosa que yo no puedo hacer, por que vivo en Sevilla y eso implicaría suicidarme.
De Pepe Carvalho al pastor Terry Jones hay un abismo. Pretender quemar el Corán, amén de una estupidez, es arrojar gasolina a un mundo como el Islam presto a saltar sobre cualquier occidental que pulule y transite por esos mundos de Dios y degollarlo en nombre de Alá.


Que el Islam es incompatible con la democracia y los derechos humanos, es una obviedad.
Pero de ahí, a quemar el Corán hay la misma distancia, que quemar El Capital de Marx o tener que cenar con Llamazares : o sea, nada que ver.
Lo que si da grima, es ver a toda la casposa progresía clamar contra la amenaza de quema del Corán proferida por Jones, mientras se han mostrado silentes ante la quema de iglesias cristianas por centenares en Sudán.


Pero ese es otro cantar.
A fin de cuentas, cuando Carvalho quemaba libros lo hacía por medio de un ritual crematorio, de purificación, de deshacerse de las ideas y de la ideología que impulsó todo el movimiento contestatario de la década de los 60. Es decir : el poso cultural del detective que constata la inutilidad final de la cultura, de la ideología para cambiar el mundo, para encontrar la felicidad o para enseñar a vivir.
Lo de estos gañanes va por otros derroteros.


natpastor@gmail.com

37 comentarios:

alberto daza dijo...

Antes que nada, querida Natalia, decirte que es un placer leer un post como el tuyo, que transita por al literatura y que va de Vázquez Montalbán a Sartre pasando por Ostrowski.
Dicho esto, lo cierto es que quemar libros es una muestra de la degeneración de una sociedad , y la muestra la tenemos en aquellas piras de papel que se organizaban durante el nazismo.

Pero una cosa es criticar esa quema, como tu bien haces, entre otras cosas por que no sirve absolutamente para nada salvo para incendiar el bosque, y otra muy distinta dar esa sensación de rendición incondicional que se está dando frente al terrorismo islamista.

Sólo hay que ver como se está cludicando de forma obscena ante la construcción de la mezquita en la Zona Cero, empezando nada más y nada menos, que por el presidente de los USA.
Es indignante que la Casa Blanca mueva toda su diplomacia para evitar la quema de un libro mientras que se permite que en muchos países se persiga a los cristianos o judíos, se impida la construcción de iglesias o se den latigazos a turistas por llevar un crucifijo.


Saludos cordiales.

amaya dijo...

Partiendo de la base de que es absurdo quemar culaquier libro, incluyendo el Corán, me preocupa la sensación de debilidad que se ha dado frente a la amenaza islamista si tal quema se producía.
En EEUU se pueden quemar banderas norteamericanas, biblias, lo que quieras... pero, eso sí, el Corán no.
Como dice Alberto Daza, da vergüenza ajena el despliegue de Obama y su gente ante este asunto.

Lo que está en juego es nada menos que la libertad y la democracia.

Bucan dijo...

Bueno, cabría otra interpretación, que quemar coranes podría subir la moral a unos ciudadanos occidentales que sólo hacen de corderos ante la furia islámica.

Quizás los musulmanes deberían empezara pensar que deberían perseguir y acorralar a esos movimientos terroristas que surgen en su seno en vez de aplaudirles, porque los occidentales pueden acabar explotando un día contra ellos.

Y hoy por hoy, por muy poderoso que sea su Alá, existe en Occidente armamento suficiente para destruir a montones de países musulmanes sin tener que despeinarse.

Quizás deberían pensar los islamicos que lo de ese quemador de Coranes norteamericano, puede ser un indicio de que hay gente que empieza a estar hasta el gorro de tanta mesura con esa religión medieval que fomenta la guerra santa contra el no creyente y el terrorismo.

Natalia Pastor dijo...

Alberto:

Gracias.
Estoy de acuerdo con tu apunte sobre Obama y el despliegue realizado para impedir la quema.
Esa senasación claudicante es una constante desde su llegada la poder, y entronca con la postura de la izquierda europea,neocomunista,palmeros de la Alianza de Civilizaciones y demás caterva.

Natalia Pastor dijo...

Amaya:

Es lo que le digo a Alberto.
En el fondo, esa claudicación que desde la Administración Obama se está llevando a cabo frente al islamismo, tiene su colofón en la construcción de la mezquita en la Zona Cero que ha avalado el propio presidente de los EEUU.

Ese si es un dato a valorar y que refleja que la táctica de la tácticaavestruz sólo lleva a que los islamistas radicales tomen aún mayor conciencia de la debilidad de occidente.

Natalia Pastor dijo...

Bucan:

La respuesta ante el islamismo radical, ami juicio, debe ir por otros derroteros.
De entrada, mostrarse beligerantes con la progresiva e implacable islamización quue está sufriendo Europa y que ya avisó Oriana Fallacci.
Segundo, no ceder un ápice ante el intento de imposición de sus costumbres, como son el el burkha, el velo o permitir cualquier discrimianación contra la mujer.

Lo digo en el post y es algo que es evidente: el Islam es incompatible con la democracia y los derechos humanos.
De nosotros depende la defensa de la libertad, de nuestro modo de vida

aspirante dijo...

Lo de Vázquez Montalbán me parece una muestra más de chulería: el progre es tan superior moralmente que se puede permitir la quema de los libros que le parecen incorrectos y no ajustados a la doctrina, si lo hiciéramos otros seríamos tachados de enemigos de la cultura, bárbaros, salvajes, fascistas...
En el resto, completamente de acuerdo con tu post y el resto de comentaristas que me preceden.

Claudedeu dijo...

Los gañanes de la progresía, cierto es, ven sólo las manchas de su propio jubón. No quieren atender a razones evidentes sobre lo que representa el mundo que idolatran. Me imagino a Zerolo en tierras islámicas y pujaría por el tiempo que siguiera vivo sin una horca a su cuello. No entiendo sus razones, o sus razonamientos, pero intentar pensar como ellos es como pedir peras al olmo, o ver volar a un cerdo. Waiting for pigs on the wing...

Miguel A. Pazos Fernández dijo...

Lo peor de todas las religiones es que ya no se intenta justificar la idea de Dios por medio de la razón y argumentando, como se intentó hacer anteriormente (seguramente se abandonó esa vía hace mucho porque vieron que la idea era ilógica de inicio, aunque sigue siendo posible – puede que la razón no pueda explicarlo al ser un elemento suprapoderoso). Ahora bien, tampoco se puede hacer la “excepción” con una religión en concreto – el Islam – y, con esa excusa, cargarse libertades esenciales poco a poco, como se ha hecho en USA con el Patrioct Act (algo que viola la Constitución – esencial en EEUU – de cabo a rabo, y que parece que solamente le preocupa a Ron Paul y los “cuatro terroristas” que le siguen).

Que el Islam es una religión de muerte, como venden algunos, está en entredicho. De muerte es la interpretación que hacen del Corán terroristas, al igual que hay asesinos que matan valiéndose de la Biblia, cuando la Biblia no dice para nada eso. Tampoco todos los católicos son el IRA, huelga decirlo.

El problema es que el islamismo fundamentalista y radical tiene dictaduras totalitarias. Algo de lo que el catolicismo ya carece, pero fundamentalismo católico lo sigue habiendo. El problema es que no alcanza poder, pero todavía está latente. Y todos sabemos que si al cristianismo le dejamos un fundamentalismo… quedaríamos asombrados con lo que es capaz de hacer (tanto o más que el fundamentalismo islámico).

En fin, que hay para todos. Y lo de Terry Jones solamente demuestra que es imbécil, aunque parece que al final se echó hacia atrás.

Saludos.

José Luis Valladares Fernández dijo...

Yo no se aún, querida Natalia, si la adocenada progresía que padecemos protesta de la quema de ejemplares del Corán por miedo a la reacción de los islamistas, o es simplemente porque se trata de un acto de manifiesta incultura.
Lo que si es cierto que si a alguien le diera por quemar Biblias, en vez de protestar, esta misma progresía lo celebraría con verdadera fruición. Son tantas las ganas que tiene esta izquierda de pandereta de meter el dedo en el ojo de los cristianos y de todos aquellos que estamos prendados de nuestra cultura milenaria, que, por fastidiar, son capaces de cualquier insolencia. hasta de enseñar soezmente a cocinar Cristos

Urdanautorum dijo...

Totalmente de acuerdo, como la mayoría de las personas sensatas: no conduce a nada positivo atentar contra la libertad de conciencia, pero sí se debe opinar, y criticar incluso, lo que afecta al libre albedrío (virtud que comparten los islamistas con otras ideologías, como la comunista), y no digamos a los derechos humanos, en especial las mujeres.
En España se ridiculiza a los símbolos para muchos sagrados, se blasfema en las TTVV públicas y se insulta a los católicos con excesiva frecuencia. Mientras en determinados paises llegan incluso a asesinar a monjas que se dedicaban a cuidar enfermos durante décadas y, lo más lamentable, es que se denuncia con la boca pequeña. Por eso están envalentonados y tienen a los paises occidentales democráticos acojonados.

inisfree dijo...

Quemar el Corán es, simplemente, una imbecilidad. Por lo pronto, es ponerse a la altura de los islamofascistas más recalcitrantes. Equivale, sin duda, a una declaración de guerra. Aunque, en ese aspecto tampoco iba a pasar nada. Los otros ya se consideran en guerra (Santa, claro) hace tiempo.

Javier dijo...

Estoy en contra de quemar cualquier libro pero únicamente por el simple hecho de ser eso, un libro.

Aunque también me pregunto : si se hubiera quemado el corán antes de ser leído por nadie... ¿cuántas muertes nos hubieramos ahorrado?

Además, ¿qué es peor quemar un libro estúpido como el corán ( y lo dice alguien que se lo ha leído)? o ¿quemar iglesias cristinas con feligreses dentro? Porque esto está sucediendo en Argelia, Sudan, Zaire y un largo etc de países

CHOPINGO dijo...

No olvides que Obamita tiene origenes Islamistas.

Natalia Pastor dijo...

Aspirante:
Vázquez Montalbán fue un grandioso escritor, de izquierdas, ex miembro del PCE que hoy sería masacrado por la caterva nazionalista que (des)gobierna Cataluña.
No hay que confundir al autor con el personaje.

Natalia Pastor dijo...

Claudedeu:
El proislamismo de la izquierda europea tiene mucho que ver con el antisemitismo que forma parte de su ADN ideológico, y como una forma de atacar, de renegar de las raices cristianas que forman parte de la esencia de la sociedad occidental y que la progresía desprecia.

Natalia Pastor dijo...

Moguel ángel:
No es lícito ni justo comparar cristianimo con el islamismo.
Ni siquiera comparar al islam con cualquier otra religión.
Lo he dicho antes y lo repito:el Islam es incompatible con la democracia y los derechos humanos,denigra,humilla y esclaviza a la mujer, amén de ser sectario con cualquier otra religión que se profese.
Es una amenza en toda regla para la sociedad occidental, para nuestra forma de vida y nuestras instituciones.

Natalia Pastor dijo...

Jose Luis:
La izquierda es tremendamente comprensiva con aquellos que atacan a los cristianos y católicos.
Incluos,llegado el caso y la oportunidad,los jalean.
Tenemos - desgraciadamente- , infinidad de ejemplos a lo largo de nuestra historia reciente.

Natalia Pastor dijo...

Urdanautorum:
Se lo decía antes a Jose Luis Vallaadres:la izquierda es tremendamente comprensiva con aquellos que atacan a los cristianos y católicos.
Incluos,llegado el caso y la oportunidad,los jalean.

Si a eso le añadimos el entreguismo clauidicante de la progresía ante el Islam, tenemos la ecuación resuelta.
Es evidente que la izquierda, los neocomunistas y demás pléyade de cantamañanas han abdicado en la defensa de lo que supone Europa, la democracia y la esencia de nuestro modo de vida y sistema.

aspirante dijo...

Perdona que disienta Natalia, como escritor no deja de ser un mediocre, reconvertido en grande por ser comunista.
Si sus novelas las hubiera publicado un escritor que no se hubiera significado tanto, o fuese de derechas le hubieran crucificado.
Pero sobre gustos literarios no vamos a discutir.
Como buen comunista, a Vázuez lo que le pedía el cuerpo era quemar todos lo libros que incomodasen a su ideología, otra cosa es que en España no tuvieran influencia suficiente para hacerlo.
Necesitan analfabetos funcionales y sin capacidad crítica que siga sus postulados, como los musulmanes.
Personas que piensen por sí mismos y con capacidad crítica son un peligro para los totalitarios, y por eso hacen tan buena amistad.

Natalia Pastor dijo...

Javier:

Ni Obama, ni nadie de su Administarción han dicho "esta es boca es míaç2 cuando se han calcinado iglesias cristianas en Sudán, en ocasiones, con los propios fieles dentro.
Es un rasgo común en este fariseismo progre tan cansino.

Natalia Pastor dijo...

Chopingo:

Vista su actitud frente al islam, los talibanes y su postura en lo referente a la construcción de la mezquita en al Zona Cero, la sospecha toma forma.
Tres de cada siete norteamericanos piensan que, efectivamente, o es musulmán como su padre o siente una profunda simpatia hacia ellos.

Natalia Pastor dijo...

Aspirante:

Pues sí, disentimos respecto a la calidad literaria de Vázquez Montalbán.
Insisto en que confundes al personaje (Carvalho) con su autor (Vázquez Montalban) : que su personaje quemara libros que leyó en su juventud, mitad simbolismo,mitad boutade, no significca que Montalban fuera un estalinista descerebrado al uso.
Nada de eso.

De hecho, a día de hoy, la caterva nazionalista que gobierna en Cataluña lo cataloga de "extranjero" en su propia tierra .

CAPITAN TRUENO dijo...

Veamos la situación actual: Tenemos un mundo islámico, que para lo único que se une es para atacar a occidente y para invadirlo silenciosamente.
La respuesta occidental: enviar tropas en cantidad insuficiente, con o que se consigue un doble objetivo, que mueran unos soldaditos (lo que pone muy contento a José Bono, ya sebeis o que dijo: es preferible que mueran a que maten); y que se ponga en contra toda la población, hasta los que al principio les aplauden a su llegada.
Ya está bien de idioteces, obamezes, zapatereces y demás memeces.
No quieren democracia, no quieren civilización occidental, no quieren librarse de los terroristas, no nos quieren y punto.
Pero somos tan memos, que les consentimos que construyan mezquitas en nuestros países y que nos quemen las iglesias en los suyos.
Les consentimos que se amontonen a rezar en nuestros polideportivos y consentimos que maten a nuestros religiosos en sus países (que no solo se dedican a rezar, también hacen labor social, médica, enseñanza, etc.).
A lo mejor es bueno que el reverendo queme un Corán públicamente y que se muestren tal como son.
Viven en un país en el que no es delito quemar la bandera ni la Biblia y no parece que se qujen de eso.
No condenan el que los pobrecitos palestinos bailaran y celebraran el atentado de las torres gemelas.
A ver si se entera el pijo-progre-mulatillo de la Casa Blanca.
QUE-SON-NUES-TROS-E-NE-MI-GOS.

Candela dijo...

Este post me ha gustado en particular, porque tiene una moraleja triste: La capacidad de estupidez a la que es capaz de llegar el ser humano.
Vale que estamos hasta las narices de Mezquitas y de imposiciones del mundo musulman, pero siempre hay un loco o un torpe que piensa que quemando un libro va a pasar a la posteridad, aunque ese libro sea el Corán, porque se pone además a la altura de ellos, se convierte en otro fanático.
A Óbama le quedan dos pelás, dentro de poco se queda sin mayoría y en dos años ¡PUERTA!.
Ojalá aquí corrieramos la misma suerte.

RAMPY dijo...

Hola, Natalia, no puedo estar más de acuerdo con tu artículo.
Un besote.
Rampy

CAPITAN TRUENO dijo...

Aspirante: y en muchas universidades extranjeras ya se pueden ver avisos a los Erasmus para que no vayan a Cataluña porque no podrán aprender español.
Al fi nal lo conseguirán solitos.

Natalia Pastor dijo...

CAPITAN TRUENO:

Es que ese es gran problema, como tu señala; que el buenismo tontorrón, el entreguismo de la progresía europea, de los neocomunistas y socialistas, de los apologetas a la causa de la Alianza de Civilizaciones han puesto a Occidente, a Europa, de hinojos ante el islamismo, ante la invasión progresiva.

Y para más inri, Obama se ha unido a este aquelarre.
Quien debía ser el garante de nuestra seguridad, de los valores de Occidente, ha optado por claudicar.

Natalia Pastor dijo...

Candela:

Si llegamos a estos niveles,si los toleramos o justificamos es dificil marcar la diferencia con la aberración tercermundista que supone ver a masas de absolutos fanáticos comportarse como chimpaces.

CAPITAN TRUENO dijo...

Como cuestión previa podríamos enunciar una de las leyes más justas que existen, promulgada para conseguir dos efectos, la Ley del Talión: "ojo por ojo y diente por diente".
Y digo que es justa porque establece una proporcionalidad entre el acto delictivo y su castigo.
Así pues, occidente debiera redactar una lista de monumentos, palacios y demás ornamentos arquitectónicos existentes en el mundillo musulman.
Se numeran del 1 al que se llegue.
Y se les comunica a estos becerros islamistas que: "cada atentado contra occidente, tendrá como respuesta el bombardeo inmisericorde y hasta su total destrucción, del objetivo enunciado en la lista por riguroso orden".
Como se supone que tienen un control total de su población (y si no lo tienen peor para ellos), ya se cuidaran de que no cometan atentados.
Al fin y al cabo es lo que hacen ellos.

Stop dijo...

En todo este asunto de la proposición de la quema del Corán, hay mucho de fanatismo y poco de inteligencia.

El señor Terry Jones, una vez conseguida tanta repercusión mediática, si fuese inteligente, habría suspendido la quema del Corán por la quema de retratos de algún líder talibán, como Bin Laden, y de paso, como símbolo de reconciliación, podría haber invitado a algunos imanes islámicos para que se le unieran en dicha quema.

Esta postura habría colocado en una posición muy incómoda a los imanes islámicos y le habría dado la razón en algo al predicador Jones. Como mínimo, hasta Obama tendría que saludar la quema del retrato este supuesto y terrible enemigo de los Estados Unidos.

En resumidas cuentas, todo esto es un circo que hace más fuertes a los islámicos, pues la simple amenaza de su ira fanática, lleva al presidente de los Estados Unidos a meterse en un tema como este.

Llegados a este extremo, lo mejor que puede hacer a estas alturas el poco inteligente señor Jones, es no recular y quemar el Corán.

Natalia Pastor dijo...

STOP:

Lo ocurrido con Jones, nos da muestras de hasta que punto Occidente en su conjunto no es consciente - o no quiere serlo, no se que es peor ... - de la amenaza terrible y palpable que supone el islamismo.

Que un pastor de Florida logre con su idea de quemar el Corán que toda la diplomacia internacional, la Casa Blanca, el presidente Obama, la UE,.. le imploren casi de rodillas que no continue con su idea, es la constatción de que la sociedad occidental está puesta de hinojos ante el islamismo radical de una manera indecente.

Ocurrió con las viñetas danesas sobre Mahoma y vuelve a ocurrir ahora.
Y lo peor, es que siguen sin darse cuenta de la magnitud del problema al que nos enfrentamos.

Maribeluca dijo...

Un gilipollas amenaza con quemar Coranes y la peña se hace caquita por la reacción de una gentuza que no sólo lleva años quemando las iglesias y banderas de los demás, sino lapidando y derribando rascacielos a bombazos...algo no me cuadra aquí. Vale que es de imbéciles hurgar con un palo en un avispero, pero no se puede razonar con las avispas..se las fumiga cuando son un peligro para la gente.

Me gustaría que eso les quedara claro a las avispas y dejar de ver dobles raseros y escuchar mandangas buenistas.

Maribeluca dijo...

Tan de imbéciles es hurgar con un palo en un avispero, como pensar que se puede razonar con las avispas, lo que hay que hacer es fumigarlas cuando representan un peligro.
Esta gentuza no sólo quema libros, banderas o iglesias de los demás, sino que lapida, y derriba rascacielos etc..y además se expande.
Quisiera que percibieran que no puede haber tolerancia con los intolerantes- cosa que no es así- y que deje de haber dobles raseros y mandangas buenistas de esta panda de cagaos que nos representan.

Maribeluca dijo...

Vale, que un gilipollas quiere meter un palo en un avispero y la gente se hace caquita..eso no quiere decir que haya que confraternizar con las avispas, no se puede razonar con las avispas, sólo fumigarlas cuando representan un peligro.
Estoy hasta las narices del doble rasero y la "tolerancia" unidireccional con los intolerantes.
Quiero que las avispas capten dicho mensaje y se acaben las mandangas buenistas con los que hacen algo más que quemar libros, iglesias y banderas de los demás, como lapidar gente o derribar rascacielos con gente dentro.

El rincón de Chiriveque dijo...

Natalia, esperemos que este energúmeno no queme nada, pero en todo caso los medios no tendrían que haberle hecho tanto caso ni darle tanto bombo.
Buen ejemplo el del detective Carvalho y muy oportuno teniendo en cuenta la ofensiva siniestra (una más) contra los autores catalanes que escriben en castellano.

Stop dijo...

El verdadero enemigo no son los musulmanes.

Me explico: el verdadero enemigo es la masonería internacional (los políticos) al servicio de la banca, que han permitido que unos imanes pagados por Arabia Saudí, Marruecos y otros, incluso con nuestros propios impuestos, pastoreen al rebaño de musulmanes, los manipulen, los controlen, los radicalicen y los mantengan atados a tener que ser musulmanes quieran o no quieran.

Si la clase política no actuara siguiendo una agenda común, y si no quisieran que los musulmanes fueran un problema, nunca habrían permitido la implantación de mezquitas financiadas y dirigidas por imanes radicales recién llegados del desierto.

Era fácil prohibirlo porque eran cuatro gatos, pero ellos sabían lo que iba a pasar y dejaron que pasara porque la agenda dice que es necesaria una presencia importante de musulmanes en Europa. Son fundamentales para la próxima guerra. Son la quinta columna necesaria. Es así de sencillo. Está todo pensado y calculado. El verdadero enemigo es la clase política que trabaja traicionando a los ciudadanos y a sus paises. Ellos sólo tienen una fidelidad: la masónica.