martes, diciembre 28, 2010

Nostalgia de Chencho



Pensaba en ellos mientras paseaba por la Plaza Mayor de Madrid, e imaginaba que en cualquier momento me iba a cruzar con Pepe Isbert buscando desesperadamente a Chencho —("¡Chencho!, hijo mío, ¿dónde estás? ¡Chencho!...") -.
Ellos ahora son los jubilados de una sociedad distinta, los abuelos de las nuevas generaciones.
Crecieron pensando que los hombres nunca lloran, que la mili les hacía madurar, les endurecía y les preparaba para enfrentarse a la vida, y que aquella novia con la que empezaron a salir cumplidos los diecisiete, sería la madre de sus hijos.
Ellas fueron "niñas decentes" y esposas abnegadas, tuvieron los hijos que Dios quiso, se casaron por la Iglesia, trabajaron en casa y sacaron su prole adelante.
Se sacrificaron por el futuro de sus hijos, hicieron milagros para educarlos y darles un porvenir, y ahora les toca ser las abuelas que se ocupan de sus nietos como si fueran sus madres.
Ya son abuelos y apenas nos habíamos dado cuenta de que habían envejecido.
Ahora, que es Navidad, me apetecía rendirles homenaje a esos padres a través de este blog.
Que Dios los bendiga.


natpastor@gmail.com

24 comentarios:

alberto daza dijo...

Un post maravilloso, querida Natalia.
Te juro que se me han saltado las lágrimas recordando tantos y tantos momentos de la infancia.
Y es cierto que nuestros padres se hicieron mayores sin que nos dieramos cuenta.
Nos dejaron un legado ejemplar de amor,entrega y sacrificio sin igual.

Saludos cordiales.

Eduardo de la Fuente dijo...

Madrid en Navidad es un lugar mágico que invita a este tipo de reflexiones.

Sí, muchas veces nos reimos de los abuelos pero tenemos todo gracias a ello. Nosotros aún no hemos demostrado nada.

Un abrazo y Feliz Navidad.

Bucan dijo...

La vida pasa que no te enteras.

Me parece que el código del video que has puesto es muy ancho para el post y se sale por la derecha. Te dejo el código a 400px de ancho por si quieres cambiarlo. Lo copié en Youtube, que abajo a la derecha tiene la opción de personalizar el ancho y lo modifica en el código.

A lo mejor lo haces así a propósito pero te lo cuento por si acaso. En mi opinión queda mejor el video ajustado al ancho del blog, pero cada uno es cada uno. Je, je.

JackSparragoss dijo...

Hace poco encontré un anuncio antiguo, por ahí, sobre un abuelo que se sienta junto a su hijo y le pregunta: ¿que es eso?

un gorrión, papá

¿que es eso?

un gorrión

¿que es eso?

joder , papá es fatal, estás perdiendo la cabeza...

el padre imperturbable le coge de la mano y le dice:

"cuando eras un niño me preguntaste treinta y siete veces seguidas ¿que era eso? y treinta y siete veces contesté: un gorrión"

No recuerdo que anunciaba, pero se me saltaron las lágrimas. Como ahora.

Un abrazo

Caballero ZP dijo...

¡Qué bonito homenaje!, yo también siento nostalgia de esas personas que nos enseñaron tanto y que bordaron en oro una época que difícilmente podremos igualar.

Por supuesto también siento nostalgia de la gran Familia de las que no me canso de ver sus dos primeras películas que conservo con cariño y que a mis hijos les encantan.

Saludos

Crispal dijo...

Amén, Natalia, maravillosa entrada.

Javier Tellagorri dijo...

Bonita reflexión y muy oportuna para las fechas, Natalia.

Que tengas mejor año 2011 que el actual aunque lo dudo.

Un abrazo

dimas dijo...

Que tiempos aquellos, pero estos son los nuestros y hay que superar la nostalgia y seguir arrimando el hombro.

Feliz Navidad

Candela dijo...

Que bonito post Natalia, tengo grabada esa y otras películas de Isbert, a mis hijas les encantan.

Fué una generación sin tanta complicación como las actuales, tenían menos cosas pero creo que no fueron infelices por eso. Igual la busco y la veo esta noche.

Un saludo.

Natalia Pastor dijo...

Alberto Daza:

Gracias.
Nunca habrá suficiente reconocimiento a esa generación que tanto dio a este país.

Eduardo de la Fuente:

Madrid es una ciudad maravillosa para todo tipo de evocaciones.
Esa generación que evocamos son un contingente de padres y madres que lo dieron todo por sus hijos. Que vivieron una difícil posguerra y lograron salir adelante con esfuerzo y trabajo.


Bucan:

Tomo nota de tu consejo.Gracias.


JackSparragos:

Vi ese video y me emocioné.
Nosotros fuimos la primera generación en la que nuestros padres tenían depositadas todas sus esperanzas.
Éramos o podíamos ser el producto de lo que ellos hubieran querido para sí mismos, pero que la vida o las circunstancias se lo impidieron.

Natalia Pastor dijo...

Caballero ZP:

Gracias.
Yo revisitó "La Gran Familia" todas las Navidades, al igual que "¡Qué bello es vivir!" o "Un gangster para un milagro".
¡Y no me falta mi paquete de kleenex!.


Crispal:

Gracias.Un beso.


Tellagorri:

Te deo un Feliz 2011.Lo tenemos difícil,Javier, pero no nos rendiremos.

Dimas:

La nostalgia sólo debe servirnos como perspectiva de lo que fuimos, de aquellos valores que debemos preservar y cuidar para transmitirlos a nuestros hijos.

Natalia Pastor dijo...

Candela:

Fuimos la primera generación de jóvenes y adolescentes de la democracia, generación mimada tras muchos años de privaciones. Ellos, en cambio, vivieron toda su infancia y juventud luchando para salir adelante y construir un porvenir.
En España hay cerca de siete millones de personas mayores de 65 años.
Padres que fueron niños e hijos de la Guerra Civil española y de una dura posguerra y que merecen nuestro reconocimiento.

Militos dijo...

Nostalgia total y absoluta, querida Natalia, debe ser porque yo me encuentro ya en el lado de las abuelas, aunque mis hijas pocas veces me dejan ayudarlas con sus hijos, como yo quisiera, son muy consideradas.
Precioso el post.
Feliz Año para ti y los tuyos.
Un beso

Natalia Pastor dijo...

Militos:

Muchas gracias,querida amiga.
Es nostalgia pura; nostalgia de merienda de pan con chocolate.
En el fondo, todos somos Chencho, o queremos serlo.

Feliz Año para ti y toda la familia.

francisco dijo...

Son recuerdos entrañables, Natalia.
Recuerdos de mis Madelman,de ver a los payasos de la tele comiendo chicles Bazooka, de Mazinger Z...
¡Qué tiempos!.
Y que distintas aquellas navidades de las de ahora...
Corto y cambio que me deprimo...

risquett dijo...

A mi me trae recuerdos de Los Chiripitifláuticos ,de Valentina,El Capitán Tan, El tío Aquiles,Locomotoro...
Era otra España, otro país y otra sociedad, no sé si mejores o peores que las de ahora, pero si que la sensación era de mayor felicidad.
Y me acuerdo de mi abuelo al ver a Pepe Isbert.

Feliz año,Natalia.

Natalia Pastor dijo...

Francisco:

La nostalgia, aun implicando tristeza, nos puede ser muy útil si sabemos evocar lo positivo de aquella época, los valores, principios y forams que han ido quedando en el camino.


Risquett:


Aquella generación fue irrepetible, y aquella España - con sus luces y su sombras -, también.

La nostalgia puede aparecer de acuerdo a muchos hechos, sentimientos, emociones que afloraron y que pueden ir desde nuestro contacto con personas, como del entorno de donde hemos vivido, nacido, desenvuelto, amistades, lugares que hemos conocido, en fin todo aquello que de alguna forma ha incidido en nuestra vida y nos han dejado huellas que muchas veces afloran y dan paso a las emociones.

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, Natalia: te felicito por el texto, muy lindo. Sacrificio, ya lo creo. Y esa generación lo hizo sobre todo, creo yo, porque tenían vivo y muy claro un sentido moral elemental, básico, evidente de lo que está bien y lo que está mal. Y ahora lo que seduce es el Mal. Un abrazote, Natalia

Natalia Pastor dijo...

Jose Antonio del Pozo:

Gracias.
Es cierto: esa generación de padres lo dieron todo por sus hijos.
Vivieron una difícilísima posguerra y sacaron, cada uno como pudo, su vida y la de los suyos hacia adelante. Que vieron como los valores en los que se habían educado eran sólidos y los transmitieron a sus hijos : el esfuerzo, el trabajo, la constancia, el respeto, etc,etc...

Como decía en otro comentario, este ejercicio de nostalgia en el fondo, es una evocación de esos principios que se deben rescatar.

aspirante dijo...

Espíritu de servicio y sacrificio.
Hoy existe el espíritu del qué hay de lo mío? Así nos va.
Como muy bien dices, lo tenemos difícil, pero habrá que luchar para que 2011 sea mejor que 2010.

Helio dijo...

Estas peliculas tenían guiones escritos con el corazón.
Volviendolas a ver podemos recordar, el espiritu navideño de aquellos años.
como bien dices, nos hemos hecho abuelo, como los niños de la pelicula y lo recordamos con un poco de nostalgia.
Saludos.

Natalia Pastor dijo...

Aspirante:

Este país y esta sociedad se ha dejado en el camino muchísimos valores y principios imprescindibles.
Así nos va.


Helio:

Las Navidades de ahora no son como las de aquella época, eso es evidente.
La gran pregunta, Helio, es ¿cambia el mundo o cambiamos nosotros?.

velarde dijo...

Nuestros queridos abuelos...lastima que la sociedad actual este tan apresurada que no les preste la atencion que se merecen, en mi fotografia siempre les tengo muy presentes, un abrazo a todos los abuelos de buena voluntad....

Antonio dijo...

Gracias Natalia, por el reportage.Yo soy uno de ellos,ahora,y tambien siento la nostalgia, eran otros tiempos,que ni mejores ni peores, pero teniamos otra forma de ver la vida..