
Ser de izquierdas te reviste de una piel especial, como la del León de Nemea, inmune a cualquier inclemencia. Además, hay una leyenda falsa que dice que la izquierda trata de destruir la familia.
Nada más lejos de la realidad.
Nadie ha hecho más por la familia que la izquierda y en especial los socialistas. En cuanto un progre pisa moqueta y aposenta las nalgas en el silloncito, coloca a todo Dios. Cuñadas, primos, hermanos, queridas, esposas ... el árbol genealógico al completo.Desde Arfonzzzzzzzzzo Guerra que colocó a Juanito en la Delegación de Gobierno, un despachito de nada, un mamoneo, una milonguita para que se lo llevara crudo a base de "intermediaciones", los casos de amor fraterno, filial y familiar son exponecialmente geométricos a los años que lleva el régimen socialista en Al Andalus.
El último caso es el hijo de "Er Chave", Manolito el de la Andalucia Imparable, que no ha heredado la dislexia, pero sí la habilidad innata para poner el cazo.Iván Chaves tiene 36 años y se dedica a utilizar la red de contactos que le aporta su apellido paterno para conseguir contratos de instituciones públicas para sus clientes, que le pagan comisiones de hasta el 45%.
A lo largo de 2007, mientras Manuel Chaves presidía la Junta de Andalucía,
su hijito contabilizó una veintena de reuniones que incluyeron a su papá, a consejeros y altos cargos del Gobierno andaluz y representantes de cajas de ahorros. Junto a cada reunión de su agenda,
Iván Chaves anota cantidades de dinero y el incremento conseguido respecto al año anterior, 2006. Ya saben ; la familia que trinca unida, permanece unida.
Recordemos que ya la hija de Chaves, Paula, está
implicada en el caso de la empresa minera Matsa a la que ella apoderaba y que
recibió 10,1 millones de euros a través de un incentivo aprobado en un consejo de Gobierno presidido por su propio padre, y sobre el que recientemente se pronunció el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) sentenciando que se le abriera un expediente sancionador al entonces presidente de la Junta.

Lo del hijo de Chaves era conocido en toda Sevilla, vox populi, pero alcanzó cotas de popularidad notorias con el asunto de
la comercialización del alquiler de los locales del proyecto Metropol-Parasol, un dislate urbanístico del Ayuntamiento de Sevilla, presidido por el socialista - ¡¡¡ cómo no !!!-, Alfredo Sánchez Monteseirín. Se calcula que ese negocio mueve medio millón de euros al año, de los que Iván Chaves se lleva una comisión como intermediario. El 45%.
Saquen la calculadora.
Por si fuera poco, el arquitecto Felipe Palomino, sobrino de Felipe González, fue el encargado de realizar el proyecto de musealización de los restos arqueológicos hallados en el solar de la Encarnación y la dirección de las obras. Por ambos contratos, obtuvo unos 210.000 euros adjudicados directamente por el Ayuntamiento de Sevilla. Como ven, aquí trincan todos.

A finales de 2009, Manolito Chaves sacó a relucir a sus hijos para justificar, en el programa 'Tengo una pregunta para usted', sus pobres ahorros (menos de 3.500 euros en la cuenta bancaria) -si es que te da hasta lástima...-, tras casi tres décadas cobrando como un ministro.
"Yo todo el sueldo que he tenido lo he querido invertir en mis hijos, porque sé que el día de mañana no les voy a dejar nada. Les he ayudado a comprarse su casa, les he ayudado a comprarse su coche, les he ayudado y he tratado de invertir en la mejor educación para mis hijos, no solamente la que han tenido aquí en España. Los he mandado a aprender idiomas fuera, a Francia, al Reino Unido... En eso es en lo que me he gastado el dinero y eso es lo que he podido ahorrar, los 3.400 euros", aseguró. Tiene el rostro de hormigón.
Treinta largos años de régimen monolítico, de corrupción ininterrumpida, de telaraña de comisiones, trinques, mamandurrias, de saqueo organizado, conforman la triste realidad de una Andalucia empozoñada , pútrida y con un hedor insoportable.
Coda:
Las viñetas son de mi amigo
Canalsú. Un genio.
natpastor@gmail.com